El estudio de términos referidos al suelo que delinean el espacio de San Juan, Región de Cuyo, constituye una esfera semántica importante en registros coloniales.

Para ello seleccionaré en primer lugar las voces que hacen referencia al territorio de San Juan, incluyendo sus denominaciones administrativas, luego las palabras que hacen mención a lugares que señalan accidentes geográficos, además el léxico de los sitios indefinidos que designan nombres genéricos, toponimia, y por último me referiré al vocabulario de la edificación.

La fundación de la ciudad de San Juan de la Frontera, su trazado, va a determinar algunos aspectos sobre todo de organización civil, religiosa y social.

Según el plano de la fundación, "la ciudad era pequeña y regular, su composición consistía en un rectángulo de cinco manzanas por lado y veinticinco en total".

Las ciudades en Hispanoamérica siguieron el modelo de ciudad según ordenanza de Carlos V de 1523. Dijo: "cuando hagan la planta del lugar, repártanlo por sus plazas, calles y solares a cordel y regla, comenzando desde la Plaza Mayor, y sacando desde ellas calles a las puertas y caminos principales, y dejando tanto compás abierto, que aunque en gran crecimiento, se pueda siempre proseguir y dilatar en la misma forma. El modelo de ciudad incluye una forma típica de parcelación, que consiste en dividir las manzanas en cuatro partes cuadradas iguales. Las parcelas que rodean la plaza son ocupadas por edificios de la administración civil y religiosa. Y las más próximas a ella son las destinadas a los conquistadores y a los principales funcionarios de la ciudad, tal como establece la instrucción de Fernando el Católico a Pedrarias Dávila de 12 de agosto de 1513. Pues la prolongación de la cuadrícula sirve de soporte a la extensión de la ciudad en todas las direcciones, prescindiendo de las características del terreno".

Así San Juan tuvo una traza, con una cuadrícula de 5 X 5 manzanas cuadradas de 150 varas por lado, con calles de 12 varas de ancho, resultó generosa para el reducido número de vecinos fundadores, y fue luego el soporte o basamento inicial de la producción. Treinta y dos encomenderos, asistidos por unos 500 indios huarpes repartidos en encomienda, fueron los pobladores de San Juan de la Frontera. La ciudad de San Juan fue armándose lentamente, debido a los escasos elementos que por entonces había y a la poca población hispana con que fuera fundada. Cabildo e Iglesia, fueron los puntos a través de los cuales se identificaron las posiciones jerárquicas de la ciudad. Pero esto resultó en teoría porque la consolidación del núcleo y su afianzamiento al territorio deben buscarse en la producción de los solares, por medio de chacras y huertas del ejido urbano.

Puede asegurarse que se aplicó el sistema de espacios abiertos a la accesibilidad social de los españoles, constituida por plaza, edificios e instituciones, y la calle con su geometría, que diseña el acceso al solar privado.

Las denominaciones administrativas generales por ejemplo destacan la jurisdicción " a la extensión de un lugar, territorio en que un juez ejerce su autoridad"; provincia, "a ‘cada una de las divisiones de un Estado, sujeta a una autoridad administrativa, a cargo de un gobernador" y república, "al estado político en el que se gobierna según el interés común de la comunidad".

Entre las denominaciones administrativas particulares, se puede destacar sitio, "Paraje o terreno determinado a ocuparse"; frontera, "confín de un Estado, que marca los límites de su territorio", denominación que recibe San Juan desde su fundación por ser frontera con el Tucumán.

"San Juan de la frontera provincia de Cuyo Reino de Chile" se emplazó un pueblo -población pequeña de menor categoría- se menciona el Pueblo Viejo en una "Carta de venta de 1656". Contaba el mismo con una ciudad, "población generalmente grande de mayor importancia que las villas".

En cuanto a los accidentes geográficos, también consta en el Acta de fundación, valle, que "es una llanura de tierra que está entre montes o alturas".

En este espacio se podía visualizar una aguada, "lugar que tiene agua". A su vez el paraje, "lugar, sitio, por lo general empleado para hacer referencia un sitio en el campo".

Ahora bien las referencias toponímicas, en el acta fundacional de San Juan, ya encontramos identificados varios topónimos referidos "al valle de Tucuma, valle de Guanacache", de la "provincia de los Guarpes". Los lugares antes de la llegada de los españoles ya contaban con una denominación, así se encuentran importantes registros de diversos sitios que hasta la actualidad mantienen su designación. Desde luego muchos sufrieron cambios, y por lo general las nuevas designaciones tenían presentes a la doctrina cristiana, así vamos a encontrar lugares que hacen referencia a la Virgen, y al Santoral.