Ante la presencia del arzobispo de San Juan de Cuyo, Alfonso Delgado, el Papa Benedicto XVI exhortó ayer a obispos argentinos a encarar en forma urgente una "extensa e incisiva" acción evangelizadora. El pontífice pidió a los obispos que procuren "un renacimiento espiritual y moral" de la Argentina, marcado por los valores cristianos.
Al recibir a 22 prelados nacionales, de la segunda tanda que participan de la visita "ad límina", Benedicto XVI los instó a dar ejemplo de santidad para "una verdadera" renovación eclesial, y a fomentar el compromiso social de los laicos católicos.
Este grupo rezó el miércoles pasado una misa por el eterno descanso del ex presidente Raúl Alfonsín en la basílica de San Juan de Letrán, de Roma.
Por tener más años de antigüedad como obispo, Delgado fue el encargado de transmitir el mensaje al Papa, quien agradeció esas palabras.
El 26 de marzo pasado, a las 11.30 hora de Roma, el Papa Benedicto XVI ya había recibido en audiencia privada al Arzobispo de San Juan de Cuyo, que este domingo ya estará de vuelta en la provincia.
"Es urgente llevar a cabo una extensa e incisiva acción evangelizadora que, teniendo en cuenta los valores cristianos de su país, lleve a un renacimiento espiritual y moral de las comunidades, y de toda la sociedad", subrayó el Papa a los obispos.
Asimismo, recordó que "la primera forma de evangelización es el testimonio de la propia vida", y les aseguró que "la santidad de vida es un don precioso que pueden ofrecer a sus comunidades".
La segunda tanda estuvo conformada por los arzobispos Alfonso Delgado (San Juan), José María Arancibia (Mendoza), Carlos Ñáñez (Córdoba), Fabriciano Sigampa (Resistencia) y Andrés Stanovnik (Corrientes), entre otros.
