Entre bebida y comida estaba Benjamín Kuchen, el candidato a gobernador del Frente Progresista Popular chequeando los números que revelaban las planillas que llegaban desde las escuelas. ‘Siempre me acompaña mi familia, estoy con mi mujer y mis tres hijos son fiscales de escuelas’, expresó el candidato socialista.
Mientras miraba las cifras obtenidas hasta el momento confesaba que su objetivo era obtener el 1,5 por ciento de los votos emitidos para no perder lo conseguido hasta el momento: la personería jurídica que le dio la fuerza al partido en la provincia, ‘porque somos nuevos en esto, queríamos plantar bandera y lo hemos logrado seguro’, expresó satisfecho con los resultados obtenidos hasta el momento del cierre de esta edición.
Kuchen por un lado realizaba cálculos, pero también se comunicaba a través de su celular con su candidato a vicegobernador, Conrado Suárez Jofré, quien estaba en Albardón donde tenían amplias expectativas. Es que en este departamento contaban con mayor ilusión y con el anhelo de obtener un lugar para su candidato a concejal.
