En un mercado como el turismo cada vez más global y volátil, es fundamental analizar las propuestas locales que existen en este rubro. Las estrategias para el desarrollo y los enfoques para su promoción, requieren el conocimiento del mercado, y de una visión de lo que éste busca. Para ello, es necesario de acciones para la capacitación de aquellos que serán los responsables de llevar a cabo esta tarea.
En todo el mundo turístico, tanto lejano como cercano, encontramos circuitos turísticos como la Ruta de la Seda, que abarca varios países y hasta continentes, declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; y la de Las Especies, también con miles de kilómetros de extensión, que se pueden visitar por espacios y que unen además otros valores culturales en cada región. Podemos compararlas con las Rutas del Vino, que también abarca varios países. Menciono estos recursos porque comprenden una serie de contenidos que representan una radiografía de una economía Nacional y local. En nuestro país, como dice la OMT (Organización Mundial del Turismo), este tipo de recursos podrían ofrecer un crecimiento sólido, competitivo y sostenible en el turismo.

La OMT recomienda estudiar los mercados emisores, ‘las ventajas diferenciales” de cada sitio o región. Desarrollar proyectos conjuntos, integrar a administradores del turismo y sectores privados y organizaciones. Conjuntamente desarrollar experiencias auténticas, en apoyo de otros productos locales e invertir en capacitación integral de todas las regiones, sobre estos aspectos.

Esto lo recomendó la OMT para la Ruta de la Seda, hace muchos años. ¿Qué opinan los sanjuaninos de aplicarlo para la Ruta del vino? ¿Pensamos que ya tenemos un mercado cautivo?, de los turistas que solo vienen de ‘paso” por San Juan. O sólo somos oro y huesos de dinosaurios.
Digo sobre lo primero porque la gente pregunta por lo ocurrido en Jáchal y sobre lo segundo porque todavía no sabe por qué están esos inmensos animales en la puerta del Ministerio de Cultura y Turismo y pregunta por ello y sólo se sacan fotos.
Pasando a otro tema, de lo que me preocupa del Turismo en San Juan, he mencionado Turismo y Cultura. En San Juan se llevan a cabo actividades turísticas de aventura en la naturaleza, ya que se posee un variado paisaje para el desarrollo de ellas y también actividades culturales. En esta oportunidad mencionaré solo una, de la que ya he realizado anteriormente algún comentario. La Quebrada de Zonda o Estero de Zonda, donde se desarrollan actividades en la naturaleza sumando el valor patrimonial histórico y paisajístico del lugar. Hacía tiempo que no visitaba este sitio que ya debería haber sido declarado Patrimonio Natural. Turísticamente, siendo guía lo presentaba al sitio con su historia y geografía y, actualmente lo recomiendo al visitante con el que tengo la oportunidad de hablar sobre nuestro patrimonio.
A la Quebrada la describía como algo natural. Su origen, su composición geológica de la primeras sierras y cultural por ser la obra de un visionario que había recorrido el mundo y visto cosas bellas y quiso hacer en San Juan algo importante en ese sitio por el que pasaron también los jesuitas. Domingo Faustino Sarmiento hizo diseñar el Escudo Nacional realizado con vegetación y otros monumentos, además de túneles en altura y uno para pasar los autos; un cable carril, escaleras para llegar a los monumentos. Había una hostería, ¿la recuerdan? etc. Eran postales de San Juan. Luego se le agregó más valor al sitio con el autódromo. Todo esto para los sanjuaninos está demás mencionarlo ya que dudo que alguno no lo sepa.
En este sitio no hay necesidad de grandes inversiones, que es la excusa que habitualmente se pone, sólo es necesario mantenimiento que hubiera tenido un buen retorno para el municipio de Rivadavia. Además de respeto por lo que es ‘propiedad de todos los sanjuaninos’ y respeto por una obra que fue siempre orgullo mostrarla, explicarla y vivirla. El objetivo fundamental de la gestión del Patrimonio consiste en comunicar su significado y la necesidad de su conservación.
El ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) expresa y recomienda el acceso físico, intelectual, emotivo y bien gestionado. Esto conlleva la responsabilidad de respetar los valores del patrimonio natural y cultural, así como los intereses por el mismo de la comunidad anfitriona, y la obligación de respetar los paisajes a partir de los cuales se ha desarrollado el patrimonio.

Ofrecer al turista una experiencia personal acerca del pasado y la vida actual, que pueden convivir, significan proteger los recursos del Patrimonio en beneficio de la futuras generaciones. Con el compromiso y cooperación de la comunidad y los responsables políticos y operadores turísticos, se elaboran planes para el desarrollo.