La primera derrota de la temporada llegó para San Martín, que ayer trastabilló en el Sur de Buenos Aires y perdió 3-2 ante Banfield. Caída que tuvo sustento en los errores defensivos, las distracciones y no saber sostener su propuesta cuando estaba arriba en el marcador. No obstante, supo revertir su imagen, tuvo compromiso y peleó para revertir el resultado más allá de que no le alcanzó. Cayó de pie por la entrega, pero dejando varias dudas que le costaron los goles. Así, el Verdinegro que sobre el final hasta pudo empatarlo jugando con cuatro delanteros, perdió su invicto de 4 fechas justo en la previa al juego ante Boca.
San Martín empezó mejor y terminó dominando, pero entre medio tuvo desconcentración y su idea se perdió cuando Banfield le empató el partido. Porque antes de eso la distribución de Gelabert, el empeño de Bogado, los espacios que generó sin pelota Canuhé y los desbordes de Iberbia marcaron el camino.
El Taladro tuvo las primeras opciones por negligencias sanjuaninas. A los 19’ Mattia se equivocó al salir jugando y Cazares definió mal. Y sobre los 13’ Gómez falló y Bertolo remató para que Ardente sacara el disparo.
Pasado ese sofocón, San Martín creció. Con buena rotación y distribución, jugando por abajo. Así, a los 15’, tras un lateral ofensivo, Figueroa le dio como venía de zurda y la pelota pasó muy cerca del palo. Y en la siguiente ya festejó, porque cuando iban 18’ llegó la contra letal para el centro al segundo palo de Figueroa que Carlos Bueno conectó de cabeza para el 1-0. Incluso 2’ después el uruguayo reventó el travesaño en una jugada en la que cobraron posición adelantada.
Era el momento y el juego del equipo de Mayor, hasta que a los 26’, Cazares metió la habilitación, Bertolo ganó entre los entrales y Ricardo Noir definió cruzado para poner el empate.
Ese golpe fue determinante para San Martín, ya que luego mermó su rendimiento y perdió todas las segundas pelotas en el mediocampo. Y en una de esas, a los 42’, otro pelotazo preciso cruzado para la escalado por derecha de Noir, para servirle el gol a Cazares, quien ingresando solo puso arriba a Banfield dejando en evidencia las falencias de coordinación en el fondo sanjuanino.
El conjunto de Almeyda aprovechó su momento, dio vuelta el marcador y encima se encontró con un regalo que fue desgracia verdinegra antes del primer minutos del complemento, ya que tras el tiro de esquina la pelota sorprendió a Raúl Iberbia, dio en su pierna y se metió. El 3-1 impensado cambió el partido, pero a diferencia de demoler anímicamente a San Martín, salió a buscar el descuento más allá de los riesgos a los que quedaba expuesto. Mayor se la jugó, se quedó sin marca al sacar a Pelaitay para poner adelante a Aparicio. Con actitud fue y a los 29’ el arquero le sacó el remate a Iberbia. Pero a los 30’, el lateral mandó el centro, Bueno dominó en el área y definió para el 3-2.
Banfield se metió atrás, entró Pinedo Zabala para con 4 delanteros ir por el empate, que lo tuvo Covea con su remate, pero no entró y la derrota marcó el peor de los castigos.
