La importancia que ha tenido el Ferrocarril Belgrano en el desarrollo del país se remarca en haber sido la red más extensa y haber llegado a transportar el 25% de las cargas de todo el sistema ferroviario argentino hasta las últimas décadas del siglo pasado.
Luego del desmantelamiento operativo y de infraestructura de los trenes del Estado, esa línea hoy sólo transporta el 5% de las cargas por tren, pero mantiene un creciente volumen de pasajeros en la maraña de los servicios metropolitanos. En el sistema del conurbano y con la denominación de Belgrano Sur, la línea de pasajeros une las estaciones Buenos Aires, en Parque Patricios, y Puente Alsina con González Catán y Aldo Bonzi, pasando por Villa Lugano, con la misma precariedad peligrosa de los demás trenes de la zona: vagones atestados en horas pico, gente colgada de las puertas y viajando hasta en la locomotora. Precisamente por el alto riesgo que presenta el sistema y teniendo en cuenta la tragedia del Sarmiento en la estación de Once, el Gobierno nacional está gestionando ante el Banco Interamericano de Desarrollo un crédito de 300 millones de dólares para mejorar el Belgrano Sur, antes de que la fatalidad vuelva a sorprender como ocurrió el 22 de febrero último.
La iniciativa de las autoridades de Transporte es trascendente porque busca atender las necesidades del servicio en cuanto a modernización del material rodante e infraestructura, pero nuevamente los objetivos se centran en la inmediatez política, dejando de lado soluciones integrales que en materia ferroviaria requiere el país. En buena hora que el Belgrano Sur reciba oxígeno operativo para seguridad de los millones de pasajeros que van y vienen desde la periferia al centro capitalino, pero una política de Estado debería considerar el contexto del Belgrano como herramienta estratégica del desarrollo, ya que el principal objetivo de la línea a sido enlazar las economías regionales del centro y norte del país con los puertos para sus exportaciones y los mayores centros internos de consumo. Oportunamente se dio a conocer el denominado "Programa Ferrocarril Belgrano Cargas”, que contemplaba un crédito de la Corporación Andina de Fomento por 1304 millones de dólares para financiar la recuperación de la red. No obstante los buenos propósitos, el derrumbe del sistema ferroviario argentino es una realidad palpable.
