Luego de la sequía de años y después de las lluvias que hicieron crecer tanto los ríos que hasta aislaron a distintos pueblos en 2014, Valle Fértil finalmente tiene su mejor verano. Las sierras están increíblemente verdes, las aguas de los ríos bajan mansas y cristalinas y los turistas disfrutan de la tradicional paz y belleza del lugar. Entre los atractivos, este verano brillan obviamente las tardes junto al agua y también el llamado Circuito del Citrus, que permite recorrer Astica prácticamente de punta a punta.
Las pasadas de agua son un clásico del departamento, con lugares únicos. Pero Las Tumanas y San Agustín son los sitios más elegidos, especialmente por sus paisajes, por sobre otras localidades. En Las Tumanas, ya desde temprano las familias empiezan a llegar para encontrar los mejores lugares. Y si bien está prohibido acampar, por el riesgo de crecientes, los visitantes instalan reposeras y hacen asados a la vera del río.
Los Barrionuevo llegaron de La Rioja y estuvieron fascinados con el sitio. ‘Nos escapamos del calor y esto es un paraíso‘, resumió Nancy.
A su vez, en San Agustín, la Municipalidad de Valle Fértil trabajó en el cauce para generar algunos remansos. De hecho, en algunas pasadas empezó a colocar reflectores para aquellos que se quedan en el lugar y, los viernes, ofrece espectáculos musicales.
Cuando el Sol empieza a bajar es cuando los visitantes del río aparecen. La pasada en la zona conocida como Las Compuertas es uno de los más convocantes, con un mini espejo de agua que es una tentación difícil de resistir. En tanto que para quienes buscan un poco más de tranquilidad, seguir río arriba por el nuevo camino hacia La Majadita permite ir disfrutando el paisaje hasta encontrar el lugar elegido.
EN ASTICA
El Circuito del Citrus nació como una propuesta más de turismo pero rápidamente ganó adeptos. De hecho todos los días, a las 17, se inicia un tour guiado (gratuito) que pasa por fincas con plantaciones de cidra, lima, naranjos, limones o quinotos, favorecidas por un micro clima especial.
Las postas del circuito incluyen un visita al Mirador del Bajo, para tener una vista panorámica de todo el lugar, y luego a la plaza y la iglesia. Después comienza una caminata por la quebrada, camino a fincas como Los Cascabeles. ‘Al estar junto a la sierra y al río, acá se han dado condiciones ideales para que por ejemplo haya cidra todo el año, ya que generalmente se da entre abril y junio. Algunas son tan grandes que han pesado 3 kilos‘, contó Lucho Cuenca, dueño del emprendimiento. La cidra es un citrus poco común y que se da en un puñado de lugares de Argentina, uno de ellos es Astica.
El circuito sigue por sitios de venta de dulces artesanales y termina con una degustación en Mar-Flor no sólo de dulces hechos a base de los citrus del lugar, sino de otras delicatessen.
