En el cierre de la jornada de domingo y con polémica, Independiente se impuso ante Vélez por 1-0 en Avellaneda. Fue el último partido para ambos en la edición 2015 del torneo. Así, el Rojo se aseguró disputar el primer juego de la Liguilla Pre-Libertadores como local ya sea ante Belgrano o Estudiantes, algo que recién se definirá hoy.
Aunque el Rojo salió convencido a tomar las riendas del partido desde el comienzo, la primera chance de peligro fue para la visita, con un cabezazo de Asad que salió apenas por arriba del travesaño tras un buen centro de Toledo desde la izquierda.
Sobre los 26’, el joven arquero del Fortín se lució ante un remate de Mancuello. Luego, Benítez probó con un disparo que salió ancho. En el final de la etapa, Aguerre volvió a aparecer para mandar al córner un remate a quemarropa de Pisano.
La visita se animó un poco más en el cierre, lo que favoreció la dinámica del partido. Sin embargo, sobre el final se iba a desatar el escándalo. En el segundo minuto de descuento, el árbitro Ariel Penel cobró una mano de Desábato en el área, quien intentó cubrirse el rostro ante un centro de Benítez. El jugador del Fortín, con el rostro cubierto de sangre, reclamó junto a todo Vélez al juez y se generó un tumulto, pero la decisión ya estaba tomada. Tras varios minutos de suspensión por el escándalo y la expulsión de Milton Caraglio, el arquero Diego Ruso Rodríguez decretó el triunfo final desde los doce pasos. Ahora, el Diablo deberá esperar para saber su adversario buscando llegar al máximo torneo continental.
