Distendido, amable y sonriente. Así arrancó y terminó la entrevista el vicegobernador Sergio Uñac en su despacho de la Legislatura, en una situación poco común para él. Por primera vez desde que asumió, le tocó por más de una semana hacerse cargo del Ejecutivo en lugar de José Luis Gioja, que se tomó unas cortas vacaciones. "Unas galletas", ofreció el más chico de los hermanos (el otro es Rubén Uñac, hoy diputado nacional y vicegobernador en la gestión anterior) y alguien que le advirtió, "no serán las mismas que tiene desde que asumió". "No, son recién compradas, en realidad creo que son las nuevas" contestó el ex intendente pocitano a las risas antes de pedir una vaso de agua para sentarse a responder.

Ayer fue su último día como vice a cargo de la Gobernación y antes de regresar de lleno a su cargo, señalando con el dedo hacia Casa de Gobierno, confesó en tono cómplice que nunca se le pasó por la cabeza aprovechar y usar el sillón del líder, ese de cuero color negro que tiene Gioja en su oficina de la vieja casona de Libertador y Paula y que hace soñar a propios y extraños. Mucho menos, usar la lapicera para firmar un decreto de esos que cualquier hombre ajeno a la política imaginaría.

-¿Se ha sentado en el sillón del Gobernador?

-No.

-Por lo menos, ¿aprovechó para mirarlo de cerca?

-Cuando estoy con el Gobernador y cuando converso con él. Veo al sillón del otro lado del mostrador (risas). Yo he seguido este tiempo aquí en mi despacho, fui a Casa de Gobierno sólo cuando tenía que firmar algo.

-¿No era una buena oportunidad para usarlo?

– No, al contrario. El Gobernador me eligió como su compañero de fórmula para la Vicegobernación y el ámbito del vice es la Legislatura. Tenemos un contacto fluido y durante su licencia ha sido aún más, porque le he comunicado el minuto a minuto de las cosas que iban pasando en la provincia. De hecho, en enero es mucho menor la actividad, hay menos cosas.

– Entonces, el sillón es intocable.

– (Risas) Sí, ya tiene dueño. El sillón es del Gobernador.

– ¿Le preguntaron dónde está el Gobernador en alguna de las actividades protocolares o reuniones a las que asistió en este tiempo?

– Sí, me preguntaron todos. El Gobernador es la persona con la cual se referencia el 100 por ciento de los sanjuaninos. Es muy fuerte lo que ha logrado en la sociedad sanjuanina, todos preguntan por él.

– ¿Podría decirse entonces que la gente se desilusionó al ver a Uñac?

– Creo que no fue para tanto (risas). La gente sabe que el Gobernador se ha tomado sus merecidas y cortísimas vacaciones. La gente sabía que a la inauguración de pavimentación en el departamento Sarmiento, a la presentación de la vuelta de San Juan y al día de los Reyes Magos iba a ir yo. Hubiese sido mejor que fuese el Gobernador, pero "iba lo que había" (risas).

– ¿Ha firmado únicamente decretos de rutina?

– Hay dos que considero muy importantes. Uno de ellos fue el que optimiza el otorgamiento del plus en las áreas de la administración del Ministerio de Hacienda y Finanzas. El otro ha sido referido al convenio de refinanciación de la deuda de la provincia. Hacía falta un decreto ratificando el convenio firmado por el Gobernador.

– ¿No se le pasó por la cabeza firmar algún decreto raro?

– No. Mi carrera política siempre ha sido marcada por la prudencia. Intento que en esta primera licencia del Gobernador y en la primera posibilidad en la que estoy en ejercicio del Poder Ejecutivo, reafirme toda la confianza que ha depositado en mí como su compañero. Por ahí me he manejado mucho más estructurado de lo que naturalmente soy, pero solamente para demostrar que estos 41 años no los he transitado en vano.

-¿Y una reunión de Gabinete?

-No, porque no hizo falta. Hubo una reunión de Gabinete antes de que el Gobernador se fuera y yo participé. Ahí se señalaron los lineamientos y quedaron muy claros. ¿Qué iba a hacer yo? (Risas) ¿Hacer otra reunión para repetir los mismos lineamientos?

-Dicen que Gioja es hiperactivo, incansable y que los funcionarios descansan cuando se va unos días. ¿En las vacaciones aflojó el ritmo?

-Él siempre va a seguir con el mismo ritmo, lo que pasa es que estando de licencia yo me limité en llamarle para preguntarle cosas que no sean demasiado importantes y evidentemente cuando él tenía un minuto libre lo que hacía era preguntarme cómo van las cosas. Desde ese punto de vista puede haber mermado un poquitito, pero él sigue estando interiorizado, pero no solamente porque yo se lo transmita sino porque él es el dueño de este proyecto, él sabe por donde va la cosa, no le hace falta llamar o levantar el teléfono para saber qué es lo que vamos a hacer o dónde vamos a ir, o qué es lo que va a pasar mañana con tal y cual cosa en tal ministerio, está interiorizado per se.

-Entonces la comunicación fue diaria y él no se desenchufó…

-El contacto fue diario y mutuo, eso a mí no me molesta, al contrario. Por ejemplo, el miércoles me llamó a las 10 de la mañana y si no me hubiera llamado, seguro que a las 7 o a las 8 de la tarde lo hacía yo. Me llamó para hacerme unas preguntas muy puntuales, sino lo llamaba a la noche. Yo traté de molestarlo lo menos que se pueda.

-¿Gioja le dijo algo antes de irse: le dejó alguna instrucción especial?

-Sí, me dijo: "Me voy a tomar unos días, pero te aclaro que me llevo la lapicera" y se mató de la risa.

– ¿Se topó con algún problema grave?

– Ha sido una semana tranquila. Las lluvias complicaron algunos sectores de la provincia, pero no incomunicaron localidades. Las rutas se mantuvieron transitables, con algunos pequeños desvíos, pero no han estado cortados por 72 horas como ha pasado con temporales de otros años.

–¿Hay algo que le hubiera gustado hacer?

-Lo que me hubiera gustado, y lo voy haciendo, es ser lo más diligente y prudente posible. Por ahora me va saliendo.

-¿Usted se toma vacaciones?

-Probablemente cerca del 20 o 25 me tome una semana, no va a ser más de eso.

-¿Y la familia no se queja por el poco tiempo?

-Está muy contenta conmigo, mis hijos sobre todo, mi esposa no.

-¿No le han advertido que lo pueden echar?

-Todavía no, pero bueno… hay cosas que uno se va enterando en el minuto a minuto (risas).

-¿Extraña la intendencia o la tarea esencialmente ejecutiva?

-No. En lo ejecutivo puede ser. Lo que no extraño es el cargo de intendente de la Municipalidad de Pocito, porque considero que cumplí una etapa, hice todo lo que tenía que hacer, siempre quedaron cosas, pero no quedaron tantas como yo pensé cuando me hice cargo. Hice todo lo que pude hacer en un plazo acotado, completamos galpón de empaque, hospital, escuelas, tuvimos la suerte de que se decidiera que el estadio estuviera en Pocito, aduana, la recuperación vial más importante en la historia del departamento.

El tiempo que estuve en la Intendencia fue el suficiente para dar todo de mí, quedaron cosas y las tiene que ejecutar el que sigue.

-¿Reemplazar a Gioja al frente del Ejecutivo le ocupó más tiempo?

-Sí, me ha responsabilizado mucho más. Más allá de que no han sido los grandes sucesos que han ocurrido en estos días, para mí es la máxima responsabilidad. Ya estaba comprometido en acompañar a un gobernador exitosísimo, imaginate lo que es reemplazarlo durante 7, 8 días. La responsabilidad se siente mucho más.

-¿Sintió temor o preocupación? ¿Elevó una oración para que en estos días no pase nada complicado?

-Siempre elevo oraciones por las dudas (risas). Pero temor no, honestamente. Lo digo muy humildemente.

-¿Le entusiasma el cargo de Gobernador?

-Yo soy el vicegobernador y mi preocupación es cumplir de la mejor manera con ese rol que me dio la ciudadanía y el Gobernador cuando me eligió como su compañero de fórmula para las elecciones. Confió en mí para esta responsabilidad y mi trabajo se concentra en ayudarlo como líder indiscutido de este proyecto que tanto la ha dado a la provincia y a los sanjuaninos.

-¿Le tuvo que tirar la oreja a alguien?

-No

-¿Ni siquiera por un pedido de Gioja?

No, y si lo hubiese hecho tampoco lo contaría. Pero no, no hubo ningún tirón de oreja.

-¿Cómo surgió el llamado a la familia Avelín por el estado de salud de Don Alfredo?

Me parece que es un gesto que fue conversado con el Gobernador Gioja y acá hay que sacarlo de cualquier interpretación, es un gesto humanitario, es una persona que está atravesando un momento difícil y su familia también. Ha sido Gobernador de la provincia de San Juan y está atravesando un momento de salud complicado y merecía que nosotros nos pusiéramos a disposición e interiorizarnos sobre su estado de salud. Hablé con Alfredo Avelín hijo y él fue muy gentil en sus respuestas hacia el Gobernador y hacia mi persona.