François Hollande se convirtió en el nuevo presidente de Francia al superar en la segunda vuelta electoral de ayer al actual mandatario Nicolas Sarkozy, lo que marca el regreso del socialismo al poder tras 17 años de gobiernos conservadores.
Hollande obtuvo el 51,13 por ciento de los votos y Sarkozy un 48,87 por ciento, según datos oficiales. El ministro del Interior, Claude Guéant, comunicó que son cifras ‘provisionales‘ con cerca del 80 por ciento de los votos escrutados.
“Estoy seguro de que al anunciarse nuestra victoria muchos países europeos se sintieron aliviados”, afirmó exultante el ahora presidente electo en un discurso ofrecido en la plaza central de Tulle, en la céntrica región de Correze.
Y ante miles de enfervorizados militantes no dudó en asegurar que “la idea es que el ajuste no es la única salida. El crecimiento es la salida y eso es lo que diré sobre toda Alemania”.
La victoria de Hollande, de 57 años y quien nunca tuvo a su cargo un ministerio a nivel nacional, supone una alternativa a la política de ajuste y austeridad para enfrentar la crisis económica impulsada por la Jefa del Estado alemán, la canciller Angela Merkel, y el propio Sarkozy.
El regreso de la izquierda francesa al poder convierte a Hollande en el segundo presidente socialista en la historia de la V República, después de François Miterrand, quien gobernó el país galo entre 1981 y 1995.
Por su parte, Sarkozy asumió la responsabilidad de la derrota y anunció su alejamiento de la vida política. “Porto toda la responsabilidad de esta derrota porque soy un hombre que asume sus responsabilidades”, aseveró.
Sarkozy es el décimo tercer jefe de Estado de la zona euro que pierde el poder desde 2009, cuando los efectos de la crisis financiera comenzaron a sentirse en los 17 países que utilizan el euro como moneda, entre ellos el griego Georges Papandreu, el italiano Silvio Berlusconi y el español José Luis Rodríguez Zapatero.
Antes de dirigirse a París para celebrar, Hollande se dio un baño de masas en su región natal y una caravana lo acompañó hasta el aeropuerto de Brives, donde tomó el avión que lo transportó a la capital. La participación de los franceses en las urnas fue del 81,2 por ciento, según el Ministerio del Interior.
Fuente: Télam
