Mañana domingo llega a su final Operación Triunfo, el reality musical argentino pergeñado por Telefé, que en su cuarta edición volverá a consagrar a un ganador, quien se llevará 100 mil pesos y un contrato para grabar su disco. Un premio más que jugoso para los aspirantes a artistas consagrados; si bien el objetivo del ciclo es "que todos puedan seguir trabajando en la música", tal como destaca Marcos Gorban, productor del ciclo (y de otros como Gran Hermano y Talento Argentino, próximamente en el aire), quien a horas de bajar el telón de esta cuarta edición, dialogó con DIARIO DE CUYO.
– Termina OT4 ¿Qué balance hacés?
– Estamos muy contentos con el programa, con el final, con el nivel artístico, con los pibes…
– ¿Y con el rating? ¿Conforme?
– Absolutamente. Competimos nada menos que con Fútbol de Primera y creo que perdimos dos veces nada más…
– Era lo que esperaban…
– Sí. En realidad nosotros como equipo queremos hacer un buen programa y segundo que sea bueno el número. A veces pasa que hacés un buen número y estás frente a un fenómeno implacable, y sigue siendo un buen número. En este caso, además ganamos, y es una satisfacción adicional.
– Pasaporte abierto para el OT 5
– Eso lo decide el canal…
– Pero la base está…
– Sí, pero hay que ver año a año. A veces al programa hay que hacerlo descansar un poco
– ¿Ahora necesita un descanso?
– No sé, por suerte no sé hacer eso (risas). Es un asunto de la dirección artística del canal…
– Mirtha Legrand dice que no hay que abandonar un éxito…
– Sí, y cuando deja de ser éxito te matan, te dicen "¿Usted no pensó que era demasiado?".
– Las comparaciones suelen ser odiosas, pero ¿Cómo ves a este OT en relación a los anteriores?
– Cada ciclo tiene una vida en sí mismo, porque cada uno es un casting y un contexto distintos, no se puede comparar. Lo bueno es que estamos muy felices con todos…
– El primero costó menos en cuanto a rating ¿Ayudaba el factor sorpresa?
– Sí, es muy raro porque siempre el primero tiene esto de que el público lo va descubriendo, pero a la vez es el que más cuesta imponer, porque no lo conoce; y si es bueno termina teniendo mucho éxito. El segundo ya nace con el mandato de que no es tan bueno como el primero…
– ¿Y el cuarto?
– Ya hay un público que ve el programa porque le gusta el formato y en consecuencia exige más.
– Los cambios que se hicieron este año tienen que ver con eso…
– Siempre uno va ajustando. Algunas cosas no funcionaron como creíamos, como el sistema de nominaciones; y tuvimos la humildad de saber escuchar al público y darnos cuenta que nos habíamos equivocado. Y arreglamos.
– Buen número, buen nivel y un ganador. Misión cumplida…
– Sí, pero esto no es un partido de fútbol. Uno ganará, se llevará las cien lucas y grabará el disco, muy bien; pero el sueño mayor es que todos puedan seguir en la música y consolidarse como artistas.
– En ese punto, se dijo varias veces que el programa era una picadora de carne y que una vez terminado, les soltaba la mano a los chicos…
– Esa crítica la hacen los que no conocen ni a los pibes ni a los que trabajamos acá. Los chicos siempre tuvieron el apoyo del canal. A veces parece que sobre los participantes de OT pesara la obligación de salir con una botinera para estar en el candelero. Los pibes que salieron de OT no dejaron de cantar ni de laburar. A algunos no les fue muy bien, también es cierto, pero es la vida ¿no?.Telefé les da una mano, los forma, los promociona, les da una carrera; y resulta que después la obligación queda sobre el canal y no sobre toda la gente que les dice que no… es raro.
– De todos modos, OT sigue. Otros del estilo quedaron en el camino (Escalera a la fama, Popstars)
– La gran diferencia se llama Telefé, el canal líder de Argentina, que produce programas populares y que los defiende a muerte. Y eso se siente.
– Terminado OT ¿Se viene otro Gran Hermano?
– No sé, de verdad. Sí puedo asegurar que viene Talento Argentino en un par de semanas.
– Siendo bicho de TV y habiendo formado parte de su equipo cuando estaba en Telefé ¿Cómo ves a ShowMatch?
– Hay un problema de base y es que a algunos programas que les va bien, incluso OT, se les ponen exigencias…
– ¿Cuáles?
– Un mandato de éxito. Y cuando estás un centímetro por debajo, se pide el linchamiento. Una de las virtudes que siempre tuvo ese equipo y Marcelo fue saber darse cuenta cuando la fórmula no está funcionando y buscar otra. Cuando Gasoleros le ganaba a VideoMatch, todo el mundo habló del fin de Tinelli. ¿Y?. Nosotros, con Gran Hermano Famosos hicimos un promedio de 21 puntos de rating, por encima de lo que hoy es Gran Cuñado y muchos otros. Pero como veníamos de un Gran Hermano que marcaba 28, la pregunta era ¿Qué opinás del fracaso de GH Famosos?. Me parece horrible esa gimnasia que hay cuando a alguno le va un poco mal. En vez de pensar que es un programa en reformulación, en que hay una propuesta artística que se cae y fuentes de laburo en riesgo, salen a regodearse. Es perverso, es antropófago.
