"Dalí, los ojos del surrealismo", así se titula la muestra que se presentó el pasado martes en el Centro Cultural José Amadeo Conte Grand y que llega por primera a San Juan. El Museo Provincial de Bellas Artes y el Ministerio de Turismo abre las puertas a esta exposición itinerante de carácter internacional, compuesta por 300 obras que comprenden técnicas y materiales diferentes, entre ellas serigrafías, escultura, grabados, litografías y dibujos del artista español podrán ser apreciadas del 28 de marzo al 20 de mayo.
La exposición está curada por Santiago Shanahan , gran coleccionista de Dalí, donde presenta un recorrido plástico por las obras que el genial artista experimentó entre las décadas del 50 al 80, de variados géneros que permiten tener un amplio panorama de la diversidad de recursos plásticos que el artista percibió en su vida.
"La única diferencia que hay entre un loco y yo es que yo no estoy loco".
Salvador Felipe Jacinto Dalí nació el 11 de mayo de 1904, en Figueras, provincia de Gerona, en Cataluña, España. Estudió dibujo, pintura y grabado con Juan Núñez. Pero ya en 1921 ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), de donde lo expulsaron definitivamente el 20 de octubre de 1926.
En esa época vivió en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde se relacionó con el poeta andaluz Federico García Lorca, quien también fue pintor y músico, con Luis Buñuel, Rafael Alberti y otros escritores y pintores. Eran años de gran efervescencia artística. En 1927 junto a García Lorca ideó una ópera soñada y al parecer hasta llegaron a escribir algunas páginas. Dos años más tarde escribe en compañía de Buñuel el guión del filme "Un perro andaluz’, que hoy constituye una de las grandes obras de la historia del cine.
En 1929 expone por primera vez en París; se trata de la muestra individual que le organiza la Galería Goemans, donde presenta entre otros lienzos, "El enigma del deseo’ y "El gran masturbador’. Para Dalí, el movimiento surrealista estaba demasiado anclado en la escritura y pintura automáticas; es entonces cuando desarrolla su propia interpretación del surrealismo, en el llamado "método paranoico-crítico’, que define como "método espontáneo de conocimiento irracional basado en la asociación interpretativa crítica de fenómenos delirantes’.
Tanto Dalí como los surrealistas mostraron además enorme interés por las teorías psicoanalíticas del psiquiatra Sigmund Freud. Más que un interés científico, les atraían las posibilidades artísticas que podía tener así como la importancia del inconsciente como fuente inagotable de imágenes poéticas. En verano de 1929 conoce a Gala (Helena Diakonoff), que había sido invitada a Cadaqués junto a su marido el poeta Paul Eluard . Ese año conoce también Pablo Picasso.
En 1930 adhiere al movimiento surrealista, del que más tarde fue relegado por sus ideas comerciales. En ese mismo año escribe e ilustra "La Femme" dedicado a Gala. A partir de esta época colabora en periódicos surrealistas e ilustra libros de escritores surrealistas. Recibe influencias de Gaudí, de las teorías de Freud. Y en 1933 realiza en Nueva York su primera exposición particular en la "Julien Levy Gallery".
"El verdadero pintor (diría) es aquel que es capaz de pintar escenas extraordinarias en medio de un desierto vacío. El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar pacientemente una pera en medio de los tumultos de la historia".
Método paranoico-crítico
El principal aporte de Dalí al surrealismo fue su método "paranoico-crítico". Inspirado en las teorías de Freud, consistía en representar imágenes oníricas (de los sueños) y objetos cotidianos de formas insospechadas y sorprendentes, dándoles un funcionamiento simbólico. Como en los relojes deformados de "La persistencia de la memoria" (1931).
Este método es su propia interpretación del surrealismo. Lo define como un "método espontáneo de conocimiento irracional basado en la asociación interpretativa crítica de fenómenos delirantes".
