El regreso de Alberto Contador tras un año de ausencia y Lance Armstrong, retirado tres temporadas, son los argumentos que encienden el Tour de Francia que se largará hoy en Mónaco, punto de partida en el que brillará la malla amarilla y dorsal número uno de Carlos Sastre, defensor del título y la inclusión del Mont Ventoux, que espera con las garras afiladas la víspera de la llegada a París el 26 de julio. Las apuestas se inclinan a favor de Contador, de 26 años, perteneciente al selecto club de los cinco ganadores de Tour, Giro y Vuelta. Un dato que, no obstante, no le permite salir de manera indiscutible con los galones del Astana. La razón: la presencia en sus filas del estadounidense Lance Armstrong, que vuelve a la Grande boucle luego de tres años, pero con la historia a su favor por los siete Tour ganados.
Mientras transcurre el debate sobre la cohabitación en la casa del equipo kazako, surge del modesto anonimato la figura tranquila y confiada de Carlos Sastre, de 34 años, vencedor en 2008, partidario de que se hable de él "por lo que haga en la carretera y no por lo que diga".
Por primera vez en la historia el Tour saldrá del Principado de Mónaco, en cuyas calles se conocerá al primer líder tras la contrarreloj inaugural de 15 kilómetros. Será un punto de partida muy chic, glamoroso, para un recorrido accidentado de 3.459 kilómetros repartidos en 21 etapas que deberán afrontar los 180 corredores de 20 equipos.
La jerarquía del Tour abarca más nombres. El ruso Denis Menchov (Rabobank), ganador de 2 Vueltas y del Giro y el joven luxemburgués Andy Schleck (Saxo Bank) ganador de la Lieja-Bastogne-Lieja, una de las perlas del pelotón que luchará por el maillot blanco de mejor joven de la carrera.
