La evolución ganó, la revolución perdió. Fue un resultado muy significativo, porque que mostró que las más de dos décadas de políticas que fomentan la inversión en Perú están dando resultado, y que la mayoría de los peruanos así lo entiende. La economía ha crecido sostenidamente, y la pobreza ha disminuido drásticamente en los últimos años sin el autoritarismo ni la represión política que vemos en Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países ‘bolivarianos”.

Las estadísticas hablan por si solas. Desde 1990, la economía ha crecido en un promedio del 4,7%, en gran medida sin los altibajos de sus vecinos. Según el FMI, la economía peruana crecerá en un 3,7% este año, en lo que será uno de los mejores desempeños de América latina. El índice de pobreza se ha reducido del 60% de la población en la década de 1990 al 23% en la actualidad, según el Banco Mundial. A pesar del crecimiento de la población, la pobreza ha disminuido de 3,4 millones en 1994 a 1,1 millones hoy.

Los votantes escogieron por abrumadora mayoría a dos políticos de centro-derecha para la segunda ronda electoral. Keiko Fujimori consiguió el 39% de los votos, mientras que Kuczynski, más conocido como PPK, recibió el 21%, y la populista de izquierda Verónika Mendoza quedó en tercer lugar con el 19% de los votos. Algunos sondeos sugieren que PPK tendría una ligera ventaja en la segunda vuelta. Casi la mitad de los peruanos dijeron en las encuestas que nunca votarán por Keiko, porque la ven como la heredera política de su padre, el ex presidente autoritario Aberto Fujimori. Mendoza, la candidata de izquierda, no ha ocultado sus simpatías por el gobierno ‘chavista” de Venezuela. En una entrevista se refirió al líder político venezolano encarcelado Leopoldo López y a otros miembros de la oposición como ‘golpistas”. Cuando le pregunté a PPK si de ser elegido, pediría que la OEA aplique su Carta Democrática Interamericana en contra de Venezuela -ejercería presión regional sobre el gobierno venezolano para que respete las reglas democráticas-, dijo: ‘Es fundamental que haya un cambio en Venezuela, porque es un país que desde 1999, ha tomado un camino completamente equivocado”.

Tanto PPK como Keiko afirman que continuarían con las políticas económicas de Perú al mismo tiempo que invertirían más en servicios sociales. ‘Hemos mejorado mucho en lo que se refiere a ahorrar, y hemos crecido mucho, pero no hemos invertido lo que se necesitaba en la educación y la salud”, me dijo PPK.

Mi opinión: Perú tiene varias asignaturas pendientes, aunque ha crecido y ha reducido la pobreza sostenidamente, la distribución de sus ingresos no ha mejorado. El 20% más rico de la población todavía representa el 49% de los ingresos del país, lo mismo que en 1994. Sin embargo, Perú ha reducido la pobreza y aumentado la prosperidad muchísimo más que Venezuela y otros países que se proclaman ‘revolucionarios”, y que han destruido sus economías en una fiesta de corrupción. No importa quién gane la segunda ronda en Perú -pero PPK cuenta con mejores credenciales democráticas y económicas- es probable que el país continúe creciendo y reduciendo la pobreza. Su método gradualista, y su respeto a las reglas democráticas desde la caída de Alberto Fujimori, deberían ser una fuente de inspiración para muchos países de la región.