Este año la Organización Mundial del Turismo (OMT), decidió adoptar para el 27 de septiembre, en que se conmemora un nuevo Día mundial del turismo, el lema: "Turismo y Sostenibilidad Energética: propulsores del Desarrollo Sostenible”, seleccionado para impulsar los objetivos del Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos, que se celebra durante el corriente año.
El turismo, como actividad económica, necesita para su desarrollo fundamentalmente contar con agua y energía. Es imposible plantearse un proyecto de inversión turística, si no se cuenta con estos dos pilares excluyentes, para llevarlo a cabo.
El turismo, por sus características, es un sector con una alta demanda energética. Y para ello las cifras de la OMT son muy claras: Según este organismo en el primer semestre de 2012, se registraron 467 millones de llegadas de turistas internacionales, que consolidan firmemente las previsiones de alcanzar los mil millones para finales de año.
"Entre enero y junio de este año, el número de turistas internacionales en todo el mundo creció cerca de un 5 % más que durante el mismo periodo de 2011 (22 millones más). Aunque se pueda prever una ligera desaceleración del crecimiento durante el resto del año, se estima que las llegadas internacionales superarán los 1.000 millones a finales de 2012.”
Este movimiento solo podrá tener éxito si nos manejamos con parámetros de sostenibilidad adecuados, siendo tres las dimensiones de sustentabilidad aplicadas al turismo:
* Económica: un turismo sustentable debe ser rentable para que sea viable. Ningún empresario querrá apostar por la sustentabilidad si su negocio no sale adelante.
* Social: un turismo sustentable debe ayudar a reforzar valores de relación, intercambio de experiencias, enriquecimiento cultural tanto de los visitantes como de los habitantes del lugar.
* Ambiental: un turismo sustentable tiene que colaborar en la protección y conservación del ambiente en el que se desarrolla porque de él depende.
Como vemos en el tercer ítem, la relación íntima entre el turismo y la energía es insoslayable. Solo una energía sostenible permitirá que el turismo continúe su expansión, a la vez que mitigará sus efectos sobre el medio ambiente.
Estos principios de sustentabilidad deben ser aplicados tanto al turismo de masas como al de un interés particular, de menor volumen, correspondiendo este último al perfil turístico de nuestra provincia.
Lograr el equilibrio adecuado entre las tres dimensiones, es lo que nos va a garantizar la sostenibilidad del turismo a largo plazo. Y es en este contexto donde son fundamentales los conceptos de energía limpia, capacidad de carga y planes de manejo.
Se han dado pasos muy importantes, como el Plan nacional para uso racional de energía para establecimientos hoteleros, que de a poco las provincias argentinas van aplicando, siendo Salta pionera en su aplicación; a ello debemos sumar la generación de energía limpia como la solar, y en la cual San Juan es pionera, habiéndose inaugurado ya dos plantas de generación solar y estando en carpeta proyectos de generación de energía eólica.
Hoy en día, todo nos dice que nuestras actividades deben ir realizándose en una marco de sustentabilidad, y de esta forma debemos entender también el turismo. Toda planificación turística debe estar pensada en ese marco. El entenderlo será la diferencia entre crecer o desaparecer.
