Eduardo Cristian Olmos, sospechado de ser el cabecilla de una banda que habría venido realizando distintas maniobras para engañar a la AFIP, comenzó a prestar declaración indagatoria ayer en la causa que investiga el juez Rago Gallo.
Según la presunciones que hay, Olmos sería el líder del grupo y era el encargado de contactar a empresarios que tenían obligaciones impagas con el organismo recaudador y, a través de conexiones con la entidad impositiva, llevaba adelante las maniobras ilícitas. Una de ellas consistía en borrar deudas que empresas de San Juan y de Mendoza tenía con el fisco.
La otra era que, al parecer, el grupo estaba vinculado con la creación de sociedades que simulaban ser prestadoras de otras empresas y el crédito generado con la facturación, que era ficticio, le pedían a la AFIP que lo convalidara para poder transferirlo como de libre disponibilidad. Una vez generado ese crédito, lo podían comercializar con otros interesados en pagar sus impuestos. Cuando finalice la declaración de Olmos, que se puede abstener de declarar, será el turno de Fornari.
