Villa Obrera no dependía de nadie. Sólo sabía que ganando se metía en la segunda fase del Argentino B sin importarle los demás resultados y lo logró. Venció en la Boutique a Unión por 2-0 para el triple empate en el cuarto lugar de la tabla junto Alianza (le ganó 2-1 a Trinidad) y Argentino de Mendoza (había triunfado el domingo), pero se clasificó dado que el sistema de definición es por los enfrentamientos entre sí y el conjunto de Chimbas tenía ventaja sobre al Lechuzo y el Boli. Así, el CAIVO acompañará ahora a Unión, Del Bono y Palmira de Mendoza.
Fue con una enorme fuerza de voluntad y entrega para un equipo que tuvo 4 entrenadores en las 18 fechas que cerraron ayer la primera fase. Debió esperar 48 horas más de la cuenta, ya que el domingo su encuentro se suspendió por el mal estado del campo de juego a causa de la lluvia y que desencadenó que Alianza tampoco se presentara.
Por eso ayer lo festejó. Porque era ansiado y porque en la cancha le costó más tiempo de lo pensado. Unión, al ya estar clasificado jugó con equipo alternativo y lo que parecía que le iba a simplificar la tarea a la Villa fue diferente. Y eso que a los 12’ del primer tiempo ya ganaba con el gol de Federico Amaya, con una enorme definición al palo cruzado de Tula. Porque dentro de un parcial pálido, sin llegadas ni jugadas claras, Unión tenía la pelota y el local esperaba la contra.
Muy diferente al complemento, para el que salió con la determinación de asegurar la clasificación. Pudo ser a los 5’ pero Gustavo Delgado se perdió el segundo de manera increíble y sobre los 9’ lo tuvo Claudio Escobar con un disparo de media distancia. Pero la tranquilidad cayó a los 23’, con el centro de Astudillo, para que por el segundo palo ingresara el “Chelito” Delgado, marcara y empezara a hacer realidad el sueño, porque más allá que Unión pudo descontar, la Villa ya festejaba ser el último pasajero.
