Si la elección fuese hoy, el oficialismo obtendría al menos dos diputaciones nacionales y la oposición sólo una de las tres bancas que se ponen a consideración del votante este año, según la encuesta del IOPPS publicada en páginas 4 y 5 de este diario. Hay dos fórmulas para leer esos números, la del vaso medio lleno o la del vaso medio vacío: Gioja viene ganando todas las elecciones desde 2003 a la fecha y obtener el 70% de los lugares que se ponen a consideración del votante, es realmente un logro electoral; mucho más teniendo en cuenta el largo tiempo que lleva en el poder, situación que para cualquier dirigente hubiese generado un desgaste frente al electorado, imposible de manejar. El mandatario no baja su imagen positiva del 60% e, incluso, en algunos tramos de su gestión superó el 70%. A pesar de ello y los sondeos del IOPPS, en el oficialismo hay quienes se niegan a observar la elección que viene con ojos felices y ponen reparos sostenidos en los números: en la contienda legislativa de 2009, la última antes de la que se hará este año, hubo 4 frentes y 3 partidos políticos; es decir, 7 boletas que compitieron entre sí y que dividieron votos. En esta contiendan perfilan solamente 3 sectores de la oposición más el oficialismo, es decir, 4 boletas en el cuarto oscuro, siempre y cuando lleguen de esta forma a la elección general: el basualdismo y sus antiguos socios, el ibarrismo y el PRO, reeditaron el acuerdo. A ellos se les sumó Enrique Conti, que si bien no agrega trabajo político y es un misterio en cuanto a apoyo popular, estará junto al senador, según dijo. La Cruzada Renovadora, el Gen y el socialismo junto con la UCR declararon tener interés mutuo en armar una lista común, aunque les está costando por problemas de cartelera. También está Dignidad Ciudadana, que ya confirmó que mantendrá su costumbre de presentarse en soledad. Es decir, casi la mitad de los sellos que hubo en la elección en la que Gioja por 1.600 votos no metió los tres candidatos a diputados nacionales. Bajo este plano, si la oposición no se desarma, es probable que el candidato que propongan luego de la interna tenga un panorama mucho más provechoso que lo ocurrido en 2009. Y ahí está el valor de lo que propone el senador Basualdo: "Si los partidos de la oposición que pierdan la interna se van a sus casas en octubre, mucho mejor, es suficiente con que no se presenten a dividir votos", suele decir el legislador, con algo de argumento. Por eso la interna será casi tan importante para la oposición como la general. Por lo que se ve, algunos entendieron la fórmula y la están tratando de aplicar. Otros, que también la asimilaron, la apedrean para voltearla. Habrá que ver cuánto resiste. Y habrá que ver cuál es la jugada de Gioja que hasta el momento permanece desde las sombras viendo como el resto hace sus movimientos. Un sillón cómodo al que accedió luego de vencer repetidamente con holgada diferencia. Hasta el momento el mandatario no muestra cartas, sólo las insinúa, y a muy pocos. Dice que recién a mitad de junio +algo habrá+.

La lucha de la interna:

Ibarra quiere a Laciar

Mauricio Ibarra necesita una alianza con el partido de Roberto Basualdo, y para eso tentó a Susana Laciar, la niña mimada del basualdismo. La presidenta de la fuerza que nació de la mano del senador, contestó con un frío "ni". Es que las opiniones sobre el diputado nacional en el sector que dirige el senador son variadas: tiene buena relación con Marcelo Orrego y Fabián Martín, jefe comunal de Santa Lucía y exconcejal de Rivadavia, respectivamente. Pero no lo quieren José Peluc, el diputado, y el sector más "duro" del basualdismo, como Armando Campos, aunque, aclaran, con el último las cosas van cada vez mejor. Al exintendente de Rawson le quedan pocas opciones: o hace un acuerdo con el basualdismo, o se presenta en soledad, ya que sólo le resta el PRO para llegar a un acuerdo, partido que no le garantiza la victoria, para nada. Ibarra, a su vez, dice que no le teme a la interna en soledad, si es que el basualdismo al final le dice que no. En realidad, su posición no admite queja ya que en diciembre termina su mandato y necesita sí o sí ubicarse, o será la muerte misma hasta 2015, fecha que tampoco le garantiza ni una concejalía. Los ibarristas que piensan en positivo tienen cifradas esperanzas en que el acuerdo con Basualdo llegará. Sostienen su teoría en que el diputado nacional asesoró políticamente varias veces al senador y citan como ejemplo el caso de la periodista Alejandra Ruiz, detenida y sospechada por amenazar y atentar contra el concejal Ángel Peña, del PRO Rivadavia. Ruiz estaba en el equipo del senador e, incluso, hizo de locutora en varios actos del legislador. La relación hubiese hecho daño en la buena imagen de Basualdo y, según cuentan, dos o tres "consejos" del rawsino despegaron a Basualdo del mal trago. Ver para creer. Bajo este plano, Ibarra ya intuye la jugada de Conti y se mueve para contrarrestarla. No ha tenido éxito hasta el momento, pero sabe que es la madre de las batallas. Si deja el campo abierto, se lo ganarán en agosto y lo dejarán sin chances para octubre. ¿Será el objetivo del exbloquista? Ibarra piensa que sí.

Conti quiere a Colombo

Esa "amistad" entre Basualdo e Ibarra no convence a Rodolfo Colombo y a Enrique Conti, los otros supuestos socios del armado opositor. Estos últimos han tenido al menos tres charlas y los que siguen al exbloquista vienen filtrando desde hace una semana que hay un acuerdo, cuestión que no confirmó el propio Colombo, aunque sí admitió las conversaciones. ¿De qué depende una unión entre ambos? Colombo quiere una interna y Conti no. El primero se siente cómodo porque tiene un sello, el segundo no sabe a quién le pedirá prestado un partido para la competencia. Lo extraño es que Conti, a pesar de no tener sede partidaria, lidera los sondeos de opinión pública de referentes opositores, cuestión que seduce a cualquiera, pero que no engaña a los líderes que aprendieron a leer entre líneas. Conti ya dijo que si no encabeza una lista se va a su casa. Y Colombo le contestó diciendo que si esa es su postura, se abre y presenta candidatos por fuera, dividiendo votos. Por desgracia para el oficialismo, ambos políticos, más Mauricio Ibarra, están en la misma línea de intención de voto, aunque el rubio y el rawsino, gozan de armado político, una ventaja nada despreciable. Lo único que podría mover el esquema y hacer correr a Colombo a una segunda candidatura, sería la posibilidad de que acordaran un "pagaré" a cobrar en 2015, cuestión que no es descabellada, ya que la obsesión del rubio es la Capital de San Juan y no el Congreso de la Nación.

¿Y Gioja?

"Esperando", le contestó a un periodista que le preguntó de los movimientos del Frente para la Victoria. El mandatario no se apura nunca, y ahora mucho menos. Está atento mirando qué hacen los demás. No quiere cometer errores como ocurrió en 2011 con algunas intendencias. Puso al que menos conflictos internos le provocaba y se olvidó de los mejores, error que luego admitió en una entrevista radial. Es número puesto Daniel Tomas, como ya se ha dicho en estas columnas, pero no sabe qué hacer con el bloquismo ya que el partido de la estrella no tiene candidatos con peso político. Si es consecuente con lo que dice, tratará de elegir candidatos que no tengan arrastre negativo o que tengan espacio para crecer. Tomas le garantiza tranquilidad, aunque no votos, y mucho menos votos a conquistar. Por eso es probable que opte por un referente de peso para el segundo lugar, o tal vez colocar a Tomas en segundo lugar y buscar otro de mejor imagen, nadie sabe. Y Gioja menos. Habrá que ver cómo se mueven y cómo hacen para no favorecer al oficialismo. Algunos están pensando en eso, a otros parece que no les importa.