Con la excepción de México, Colombia, Panamá, Costa Rica y Guatemala, que no se han pronunciado, los países latinoamericanos -encabezados por Brasil, Argentina y Venezuela- votarán decididamente a favor de la propuesta de la Autoridad Palestina. ¿Qué tiene de malo que las Naciones Unidas voten a favor de la creación de un Estado palestino?, le pregunté al viceministro de relaciones exteriores de Israel, Danny Ayalon.

Respondió que esa creación debería ser el resultado de negociaciones entre Israel y los palestinos, y no impuesta desde el exterior. Es la manera que creó Sudán del Sur, y por la que se crearon en la década de 1990 los ex estados soviéticos: primero hubo acuerdo entre los vecinos, y después se acudió a la ONU para su aprobación. "La única solución posible es la negociación entre ambas partes”, señaló.

Le recordé que los palestinos dicen que no tienen alternativa, porque Israel no está dispuesto a negociar y que una resolución de la ONU no sería obstáculo para que negocien más tarde. "Ellos impondrán una resolución, gracias a la mayoría automática con que cuentan en las Naciones Unidas, y esa resolución se hará eco de sus caprichosas exigencias. Dejará a los palestinos encerrados en una postura intransigente, y no negociarán”, aclaró.

¿Qué otra opción tienen, si Israel no hace concesiones?, pregunté. "Hemos estado haciendo muchas, y estamos dispuestos a hacer más”, citó Ayalon y recordó que en 1992 Israel ayudó a crear la Autoridad Palestina, la respaldó económicamente, y devolvió el 42% de Cisjordania, y el 100% de la franja de Gaza. Los palestinos también tendrían que hacer concesiones, agregó. "Deberían abandonar lo que ellos llaman "el derecho al retorno’ a Israel de los refugiados palestinos. ¿Por qué estaríamos creando por primera vez en la historia un Estado palestino? Para que lo tengan los palestinos", respondió. Y deberían llegar a un acuerdo con respecto a las fronteras, para que Israel no sea atacado nunca más, dijo, y que ambos bandos lleguen a un acuerdo sobre Jerusalén. "Jerusalén ha sido la capital del pueblo judío durante 3000 años. Jerusalén es mencionada en nuestra Biblia judeo-cristiana 700 veces, y no aparece mencionada ni una vez en el Corán”, dijo Ayalon.

¿Pero por qué tanto problema, si las resoluciones de la Asamblea General son en gran medida simbólicas y sólo las resoluciones del Consejo de Seguridad son obligatorias?, pregunté. "El problema es que, al saltearse acuerdos -los acuerdos de Oslo- que establecen que no recurriríamos a las Naciones Unidas, sino que lo resolveríamos mediante negociaciones bilaterales, ellos están eligiendo el conflicto y las confrontación en vez de la cooperación y la negociación”, dijo Ayalon.

Mi opinión: Ayalon omitió referirse al hecho de que el gobierno de línea dura del primer ministro Benjamín Netanyahu dificulta las negociaciones al seguir expandiendo los asentamientos israelíes en territorios árabes. Pero Ayalon está en lo cierto al decir que una resolución para crear un Estado palestino según los términos de los palestinos -que permitirían que 4,5 millones de palestinos, casi todos descendientes de los refugiados de la década de 1940, regresen a territorio israelí- sería una manera indirecta de destruir a Israel como Estado judío.

Todos deberían apoyar la creación de un Estado palestino, pero sin la exigencia del "derecho al retorno” de los refugiados palestinos a Israel. Sería votar por una lenta destrucción demográfica del Estado de Israel.

"SI LA ASAMBLEA General de las Naciones Unidas vota una resolución a favor de crear un Estado palestino, para que los palestinos tengan una muy merecida patria, todos deberían apoyarla.”