El juez Leopoldo Zavalla Pringles junto a técnicos de Energía San Juan realizaron ayer una inspección ocular en la finca de calle Díaz, Chimbas, donde el 13 de abril murió Pablo González (15) por un alambre electrificado con 220 voltios. Por la causa está preso Alejandro Sabio (30), hijo de uno de los dueños, por homicidio simple con dolo eventual.