Dentro de la casa la niña lo llamaba ‘papá’, pero paradójicamente lo que sentía por él era todo lo contrario. Frente a una psicóloga, ella lo describió cruda y literalmente como hombre ‘malvado’ que ‘se portaba mal’. Y no era para menos, la nena (hoy de 11 años) afirmó que padeció durante casi 6 años los abusos sexuales por parte de ese sujeto que era su padrastro, un remisero de 43 años de Chimbas acusado de manosearla, violarla y exhibirle películas pornográficas bajo amenazas.
Sobre el remisero pesan las acusaciones de abuso sexual gravemente ultrajante y con acceso carnal agravado por la relación de convivencia preexistente. Y el juez Alberto Benito Ortíz, del Primer Juzgado de Instrucción, dictó en estos días el auto de procesamiento con prisión preventiva contra este sujeto que, de ir a juicio, puede recibir una condena de hasta 20 años de cárcel, informaron fuentes judiciales.
El hombre, del que no se da su nombre para preservar a la víctima (es padre de dos de sus hermanos), fue detenido el 29 de junio del 2015 después de que su mujer, y madre de la niña, lo denunciara el 25 de ese mes. Ese día, en horas de la tarde, la mujer entró a la habitación principal de su casa en Chimbas y sorprendió a su concubino manoseando a su hija, en ese entonces de 10 años. Eso desató una discusión y él escapó de la vivienda. A partir de ahí, la pequeña relató todos los sometimientos que sufría.
Los detalló a través de Cámara Gesell. Recordó que el mismo día que su madre estaba dando a luz en el hospital, su padrastro empezó a abusar de ella por medio de manoseos. En ese entonces tenía 8 años. Los abusos cada vez fueron más degradantes. Contó también que no quería quedarse con él porque era ‘asqueroso’ y que abusaba de ella de distintas formas, al punto que la violaba entre dos a tres veces por semana, según datos judiciales. La pobre niña relata que vomitaba por el asco que le daba y sufría mucho por los dolores, además aseguró que el hombre le mostraba videos o películas pornográficas por medio de su celular o la televisión. Los abusos sexuales ocurrían cuando su madre y sus hermanos no estaban y el sujeto la amenazaba diciéndole que iba a matar a su mamá o a los otros niños de la casa si contaba lo que le hacía, señalaron las fuentes.
