Horas decisivas vive la fábrica Electrometalúrgica Andina y ayer el propio presidente de la empresa, Roberto Carmona, reunió a todo el personal en la planta para informarle que si no aparece una solución que gestiona el Gobierno provincial ‘’pronto’’ -sería hasta el lunes-, empezarían con un programa de suspensión que involucra al plantel estable de 340 personas, sin contar la afectación que acarrearía en los más de 1.000 que lo hacen de forma indirecta. Incluso, ingresó ayer al mediodía a la Subsecretaría de Trabajo de la provincia un escrito de ‘Procedimiento Preventivo de Crisis’, una herramienta que habilita -en el caso de comprobarse una situación compleja- a reducir el personal.

El Ejecutivo provincial inició semanas atrás gestiones ante el Ministerio de Planificación de la Nación que apuntan a reducir el costo de la tarifa de electricidad: hoy la EMA paga entre los meses de mayo, junio y julio por cada megavatio de energía consumido en orden a los 120 dólares y su competidora inmediata, la compañía mendocina Globe Metales, apenas 46 dólares, informaron.

Según explicó Carmona, la actual dotación de gente es útil cuando hay 4 hornos encendidos, y hoy por hoy no hay ni uno: ‘’Desde el Gobierno nos están acompañando, pero los tiempos de la empresa son muy difíciles y complicados. La empresa tiene los tiempos agotados y un problema financiero real, grave. De no mediar alguna solución, vamos a tener que entrar en una zona de medidas que involucran al personal’’. Por su parte, desde el Sindicato Obrero Químico, que comandada José Gordillo, reconocieron que ‘‘es preferible suspender gente y que se les pague una parte, a perder definitivamente la fuente laboral’’. Otra herramienta que analizan es que -al menos- 12 obreros que están en condiciones de jubilarse apuren el trámite y así ‘’oxigenan’’ el plantel de trabajadores.