Arrastrados por el agua de los canales hasta quedar atascados. El cuerpo entero, con restos de placenta y el cordón umbilical. O desmembrados con cuchillos o los perros. Esos cuadros macabros con cadáveres de recién nacidos se repitieron al menos 13 veces en los últimos 15 años en la provincia. Pero no todos esos crímenes llegaron a la Justicia y los responsables recibieron condena: más de la mitad, 7 hechos, siguen impunes y al menos uno de ellos, ocurrido en 2002, está a un paso de prescribir, es decir a punto de que nada se pueda hacer aunque la madre aparezca y confiese el homicidio (ver página 25).
Así se desprendió de un relevamiento de esos aberrantes episodios publicados en DIARIO DE CUYO. Ese registro reveló que Capital fue el departamento con el mayor número de casos (4), seguido por Chimbas (3), Santa Lucía (2) y San Martín, Rawson, 25 de Mayo y 9 de Julio con un caso respectivamente, aunque estos últimos departamentos fueron escenarios de hallazgos, pues hasta allí van a parar los canales donde aparecieron los cadáveres.
Otros datos relevantes: la mayoría de las víctimas fueron varones (11) y el método que predominó para eliminar esos seres indefensos fue la asfixia.
Ayer, este diario quiso obtener alguna opinión oficial sobre la falta de resolución de esos homicidios, pero no fue posible ni en la Jefatura de Policía ni en la Secretaría de Seguridad.
Informalmente, algunos jefes policiales dijeron que el hecho de que no se hayan podido esclarecer esos homicidios, tenía varias explicaciones, entre las que destacaron el hecho que los arrojaran a canales caudalosos, los códigos de silencio que imperan en algunas barriadas humildes pegadas a esos cauces de agua. E incluso, la posibilidad de que esas madres nunca hubieran asistido a centro de salud, donde hubieran quedado registradas.
El último crimen de un recién nacido, ocurrió en Santa Lucía y que se descubrió el lunes último alrededor de las 20,30, cuando un hombre encontró en el fondo de la casa de su suegra el cadáver de un varón que llevaba unos 10 días de fallecido. Al otro día cayó presa la madre del niño, Irina Carrión (18), vecina del lugar.
