Más allá de su remanida frase "No hay que almorzarse la cena" y su estilo de no adelantar juego antes de tiempo, el Gobernador de los sanjuaninos mira más de reojo que nunca la elección del año que viene. Sabe que es clave para el Gobierno nacional y, de rebote, lo será también para su relación con la Casa Rosada. El lío viene más o menos así: Cristina Fernández necesita casi todos los votos del Congreso para avalar su proyecto de reformar la Constitución y permitir, a ella y sus acólitos, mantenerse en el poder por cuatro años más. Dicen los más K sanjuaninos que eso no está en los planes hoy, pero admiten que hay movimientos concretos. Como que avanzan, pero siempre vigilando lo que pueda ocurrir en octubre del año que viene. Bajo esos planes, el armado de las listas en las provincias será el tema del año. Cristina deberá negociar con los gobernadores peronistas -esos mismos que se sienten relegados- los nombres de quienes encabezarán las listas; y hasta quienes las cerrarán, por la necesidad de sumar. En el caso de San Juan, los que tienen la ideología, no son los que acumulan votos. Y los que sí reúnen el porcentaje más grande, son mirados con lupa desde Buenos Aires. Gioja confía en que la mandataria elija por los votos. Y en esa elección está la razón de la tranquilidad del mandatario, a pesar de algunos ataques. Igual, se viene una pelea clave que dejará un tendal de heridos.
"Yo te lo dije" es la frase que más resuena en la interna peronista hoy. El vocero son todos, pero el destinatario es uno: José Luis Gioja. Y es que cada vez con mayor frecuencia, al Gobernador le taladran el oído esas palabras ya que cada vez hay más dirigentes peronistas que le repiten que se equivocó en impulsar a Ruperto Godoy como senador por San Juan. Según dicen algunos de esos improvisados consejeros, Gioja contesta con un indefinido: "Tiempo al tiempo". Ni siquiera Roberto Basualdo, que pertenece a la oposición, ha sido tratado con el desdén con el que sí refieren a Godoy. Ese quiebre es lo que más le preocupa en materia política al mandatario hoy. No hay que dudar en decir que "Peto" ha ganado escalones en el mundillo K. En este contexto, la primera en tirar una piedra contra la pantomima fue la senadora K/G Marina Riofrío, quien el último sábado de septiembre fue vocera de las críticas a Ruperto: "Se adelantó en los tiempos", dijo, entre otras frases disparadas en una entrevista en Radio Colón. Esas palabras le valieron felicitaciones de varios referentes G de valioso calibre, como el intendente de la Ciudad de San Juan, Marcelo Lima, quien normalmente se apega a todo lo que ocurra en la vieja casona de Paula y Libertador y que conoce al dedillo los planes del caudillo mayor. Con esas declaraciones muchos empezaron a mirar a Riofrío como un arma a la que Gioja podría echarle mano cuando quiera: cultiva una excelente relación con el jefe del bloque K en la Cámara Alta, Miguel Ángel Pichetto, y se ha convertido en vocera de las mujeres legisladoras, a través de la Comisión de la Mujer. Ante la salida de Godoy del entorno G, bien podría estar naciendo un "Plan B". Ojo, no tiene la ductilidad en la palabra que varios quisieran, y exhibe un pasado político de algunas idas y vueltas, pero a la luz de los últimos cambios, es una rosa en el desierto.
Hoy las palabras se miden por milímetros. Y muchos sienten que son épocas de guardarse y no de mostrarse, como, sin decirlo explícitamente, parece pensar el diputado Nacional Daniel Tomas. En la misma emisora que Riofrío, Tomas regateó acusaciones para con Godoy: "Yo no lo escuché decir eso", dijo, en referencia al cargo de "Maira". Tal vez fiel a su estilo de no confrontar, y tal vez fuera de sintonía de lo que quiere su conductor. Nada dijo de "Peto", apoyó mucho a Cristina y, por supuesto, a José Luis Gioja. Tal vez a la popular le guste mucho más lo de Riofrío, pero en lo profundo lo que hay que analizar es quién va más allá y quién prefiere mantenerse en la ortodoxia. Riofrío no recibió reprimenda, nadie sabe qué pasará con el rawsino. Aunque, hay que anticiparlo, lanzó una sutil perlita para los Uñac, que mañana se leerá en estas mismas páginas y que causará algún revuelo, seguramente.
Hasta el momento el Gobernador no ha dado señal alguna de nombres o perfiles para los candidatos del año que viene. Dice que es muy temprano, y seguramente tiene razón. Deberá ser hábil para no sufrir lo que ya otros mandatarios han pasado. En Mendoza, sin ir más lejos, Francisco "Paco" Pérez debió ceder varios espacios de poder a manos de dirigentes de La Cámpora. Es probable que al mendocino le haya costado mucho menos de lo que podría costarle a Gioja, de verse en la misma situación. A los dirigentes de La Cámpora sanjuaninos se los ve famélicos de actividad. No se los observa por las calles, ni por las universidades ni por ningún lugar. Aparecieron meses atrás con unos carteles y en algunos actos con banderas, pero sin la euforia con la que se los ve en la TV "nacional". Tomaron posición en las elecciones universitarias locales por un bando contrario al que apoyaba el Gobierno provincial y perdieron. Es decir, se ve que a nivel nacional son muy hábiles, pero esa cualidad hasta San Juan no llegó todavía. Nadie sabe si es que gracias a eso el mandatario provincial ha logrado mantener indemne el Gobierno de esos referentes, pero tampoco nadie se anima a predecir hasta cuándo ocurrirá de esa forma.
Volviendo a las primeras líneas de esta columna, Gioja, le guste o no a la Rosada, conserva los votos y no se observa nada en lo inmediato que lo mueva de esa cúspide, todo lo contrario. Ha logrado mantener a la provincia fuera de fuertes avatares económicos, que sí se observan en otros distritos. Aquí no hay bonos y todavía los sueldos se pagan en tiempo y forma; lo mismo que las deudas con los proveedores. Si fuese Godoy, como dice Riofrío, quien se le pare enfrente, primero deberá hacer el Senador un gran trabajo de inserción, a no ser que el 90% de las encuestas de San Juan estén equivocadas y su imagen tenga gran relevancia entre los sanjuaninos.
El fin de esta novela se verá el año que viene cuando se conozcan los nombres de los candidatos del oficialismo. Si alguno de La Cámpora pone su firma en alguna boleta, Gioja habrá perdido; seguirá apoyando, pero la batalla interna habrá cuajado por el lado más feo. De igual manera, todavía queda mucha agua por correr bajo el puente y casi cualquier cosa puede ocurrir, como suele pasar en política. Lo que sí es seguro, es que para esa época nadie podrá seguir escondiéndose.
