La matriz laboral en San Juan ha dado un giro en los últimos 5 años y ahora el Estado es en menor proporción el gran empleador: en el 2006 existía un 82% más de trabajadores privados que públicos; en tanto que en el 2011 esa ecuación tomó más distancia y se ubicó en un salto que alcanzó el 133%, según se desprende de estadísticas del INDEC y de un informe de una consultora privada.
En este caso, fue el Gobierno provincial tal vez el gran motor de ese crecimiento debido a que, por ejemplo, para la minería fue clave, porque fue la actividad que directa o indirectamente, a través de empresas satélites -se habla de 1.000 nuevas Pymes-, sostuvieron -y sostienen- el empleo privado. En menor medida, la industria manufacturera acompañó; mientras que las Pequeñas y Medianas Empresas de otros rubros han tenido buenas y malas, lo que las ha obligado por momentos a ajustar el cinturón al momento de tomar más gente. En este sentido, el comercio local es un gran termómetro de los vaivenes, en virtud que buena parte del dinero generalmente se vuelca en este sector.
MINERÍA, EL MOTOR
En el 2006, en la provincia 34.089 personas trabajaban en la Administración Pública, contra 62.065 que lo hacían en el sector privado. En ese momento, Veladero (Iglesia), el primer gran emprendimiento minero de la provincia estaba en marcha y se empezaba a trabajar en la mina Gualcamayo (Jáchal) y recién estaba en miras Casposo (Calingasta), por lo que la minería metalífera daba sus primeros pasos con fuerza. Pero 5 años más tarde, en el 2011, 36.622 sanjuaninos estaban en el Estado y 85.400 en el ámbito privado, con el empujón vital de que sólo en el último año -crecimiento interanual 2010-2011- se crearon 9.800 nuevos empleos (ver infografía) que llevaron los niveles de desocupación a mínimos históricos en San Juan: 5,7%. Este último salto en la creación de más puestos de trabajo le permitió quedar como la segunda provincia del país que más creció (11,5%), sólo detrás de Tierra del Fuego (13,6%); y nuevamente tuvo como protagonista a la gran minería, ya que el proyecto binacional Pascua-Lama empezó a rodar, y paralelamente a eso sectores fuertes como el metalúrgico, el transporte y la construcción fueron de la mano. Así y englobando todas las actividades que se nutren con la minería, el propio gobernador Gioja dijo hace un tiempo que 64.000 sanjuaninos dependen, de una u otra forma, de este sector.
SECTORES COMPLICADOS
No todas fueron ‘flores’ para el trabajo en estos últimos 5 años, porque para algunas actividades fuertes de la provincia hubo caídas que impactaron en la toma de empleo. La vitivinicultura y la olivicultura, son dos claros ejemplos de esto. Es que los altos costos que han tenido -y tienen- que soportar viñateros y bodegueros sumado a que el clima no acompañó y dejó viñas enteras destrozadas dejando en la calle a muchos cosechadores, fueron determinantes. Con matices, el denominado ‘oro verde’ empezó a sentir una retracción en el precio del aceite de oliva que achicó a márgenes mínimos la rentabilidad de los elaboradores; pero la ‘frutilla de la torta’, que terminó poniendo en terapia intensiva la actividad, fueron las dañinas heladas de julio pasado que arrasaron el 23% de los olivos.
