Después de que la muerte del estudiante Fernando Reynoso (32), electrocutado en la Facultad de Ingeniería, el lunes 8 de marzo pasado, diera cuenta de las deficiencias en la seguridad eléctrica de la UNSJ, se suman fallas en las escuelas estatales. Ayer, DIARIO DE CUYO realizó un relevamiento en 10 establecimientos de la Capital, elegidos al azar, y detectó que en 6 de ellos había fallas graves en la seguridad eléctrica.
En la muestra tomada se detectó que 5 establecimientos no tenían disyuntores (ver infografía), aparatos que pueden salvar vidas en caso de contacto con la electricidad. Una tenía esa herramienta, pero para sólo una parte del edificio y las otras 4 tenían disyuntores en todos sus sectores.
En las 10 escuelas había tomacorrientes rotos, cables colgando y hasta cables sin protección, con el cobre a la vista, inclusive en las que mostraron los disyuntores.
En la Paula Albarracín de Sarmiento (Libertador y Alem), por la tarde del lunes pasado, la caja de donde se encendía un ventilador de techo se incendió y ningún aparato cortó la luz porque no tienen disyuntor. Una docente tomó unas cortinas, las arrancó y empezó a golpear la caja hasta que apagó el fuego, corrió hasta el tablero principal y bajó todas las llaves. "Estamos haciendo una nota para enviarla a Bomberos para que revise toda la escuela, nos pongan el aparato y nos habiliten, para que esté seguro el personal y los alumnos", dijo ayer la directora, María Cristina Brozina.
La Teniente Francisco Ibáñez (Tucumán 1633 Norte), por su parte, tampoco dispone de disyuntor. Y según su directora, Alida García, están presentando notas al Obrador Central para que los pongan y hagan un relevamiento sobre el estado del establecimiento en materia eléctrica. Lo mismo pidieron desde el establecimiento Colegio Provincial Concepción (por calle Alberdi), según su directora, Silvia Romero de Muñoz. Allí con colaboración de algunos profesores taparon algunos huecos por donde salían cables que llevaban corriente.
En la escuela Ignacio de la Roza (San Lorenzo y Tucumán) sólo se encargan de las refacciones menores, pero tampoco poseen el aparato que puede salvar a quien toque un cable con electricidad.
El tablero general de la Esteban Echeverría (Salta y Circunvalación) muestra mucha cinta aisladora sobre los cables. Y en algunos tomacorrientes se ve quemado alrededor, señal de un fogonazo que se produjo por una falla eléctrica. Cuando ocurrió ese incidente no se cortó la luz porque en el lugar no existe disyuntor.
Por su parte, con un disyuntor que da seguridad a sólo 6 aulas funciona la escuela de Comercio Belgrano (Alem 650 Norte). Allí otras 6 aulas, 5 oficinas y otras habitaciones quedan desprotegidas por la falta de este aparato, que ya lo han reclamado al Ministerio de Educación y a otras instituciones gubernamentales de la provincia, de acuerdo con Marta Ferrari de Fernández, la directora del lugar
Entre las instituciones que tienen disyuntores en todos los sectores está la Antonio Torres, la Normal Superior San Martín, la Boero y la EPET 4, según el relevamiento de este medio.
Sin embargo en las 4 instituciones se observó cables sueltos, que salían de los tomacorrientes. También otros que tenían parches con cinta aisladora ya despegándose y tomacorrientes sin tapa.
