Con desazón leo que a partir del martes pasado es "noticia” la búsqueda de precandidatas a Reina Nacional del Sol entre estudiantes universitarias. Digo con desazón porque los claustros universitarios no son el ámbito oportuno para esta actividad, o …¿se incluyeron en los contenidos mínimos de alguna asignatura?

Aplaudo la actividad que cumple la Secretaría de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, pero pienso que los mentores de esta propuesta debieron apelar a estrategias adecuadas a través de otros canales de comunicación: mensajes persuasivos dirigidos a las jóvenes posibles candidatas e interesadas en competir.

Hay medios informativos, demostrativos y de opinión, cuya aplicación sería efectiva para la búsqueda de la futura posible reina. Lo pudieron instrumentar a través de la Sección Turismo de cada municipalidad; a través de las diferentes oficinas o departamentos de relaciones públicas, ciencia que hoy ocupa una función social.

Sólo se buscó lugares donde hubieran jóvenes, sin pensar qué actividad cumplen en el espacio que ocupan. ¿No pudieron asesorarse a través de los catedráticos, profesores de la carrera de turismo? Hay también en nuestra universidad una carrera llamada Tecnicatura Universitaria en Publicidad y Propaganda: alumnos y profesores no se hubieran negado a aportar ideas para llegar y convencer a las jóvenes.

Los funcionarios, los miembros de las diferentes instituciones y todos los implicados en el acontecimiento en cuestión debieron pedir opinión a los comunicadores; porque faltó la comunicación efectiva; fallaron los diferentes momentos de un proceso; faltó la creatividad para lograr el fin deseado.

La universidad está integrada por diferentes estamentos donde sus actores buscan la excelencia a través del estudio continuo y orientados por una vocación que se efectiviza con el logro de títulos de grado y posgrado.

Me solidarizo con los docentes que no comparten la actitud objeto del debate. Acá no hay discriminación, no hay desprecio por situaciones que son parte de nuestro quehacer cotidiano. La belleza natural es gratificante; a todos nos gusta contemplar lo bello, pero en la universidad se educa, se cumple con una función docente, se forman profesionales responsables; se eligen estrategias para contener a los jóvenes; para perfeccionarlos; para orientarlos en lo relativo a las fuentes de trabajo a fin de ayudarlos en la construcción de su futuro.

Realmente, por un tema trivial, casi intrascendente en la vida humana, fugaz, se originó un debate que nos permitirá reflexionar como "maestros”.