Hace unos días se realizó una visita técnica de actualización en uvas de mesa al vecino país de Chile, de la que participaron unos 10 productores sanjuaninos, invitados como parte del servicio de asistencia continua que la empresa Nutriterra brinda a sus clientes.
El objetivo primordial del viaje fue conocer parte de la realidad productiva y económica que hoy vive el sector de la uva de mesa en este país.
Durante la gira se visitaron 4 campos de uva de mesa con diferentes fechas de cosecha, todos ubicados en el valle del Elqui a distintas alturas sobre el nivel del mar. Entre ellos figuran Agrícola Cochiguaz, Bellavita y parronales de Errazuriz.
Enrico Baistrocchi, ingeniero agrónomo de la empresa Nutriterra dialogó con Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO para darnos a conocer más detalles de esta iniciativa. "En cada uno de los campos fuimos recibidos por sus ingenieros agrónomos y gerentes agrícolas. Durante la recorrida al fundo que produce uva primicia, resultó muy interesante conocer la experiencia de la temporada, ya que ante los problemas climáticos ocurridos en la principal zona productora de uva temprana, que es Copiapó, debido a problemas con heladas tardías, se esperaba que los precios de las uvas tempranas, fueran particularmente buenos".
"Lamentablemente, esto no ocurrió -continuó narrando- ya que Estados Unidos, el principal destino de la uva de mesa chilena, previendo esta situación almacenó uva producida por ellos para cubrir el bache producido por la inclemencia climática de Copiapó. Para colmo, de todo esto Chile se enteraría después de haber mandado los primeros embarques, que esperando una alta demanda y poca oferta, no se hizo mucho hincapié en la calidad de la uva enviada, como resultado de todo esto baja demanda y calidad media los precios estuvieron muy lejos de ser los esperados. Siempre por cajas de 8,2 kilos, cobraron de 24 a 25 dólares cada una, y este año apenas llegaron a 10 dólares".
Sequía y gente
Un problema que afrontan hoy los productores chilenos, según comentaron productores visitados es la baja disponibilidad de mano de obra, un recurso muchas veces envidiado en otros viajes por ser muy bien calificado, hoy pasa a ser un problema importante, esto a causa de la industria minera, principalmente del cobre, que con precios de este mineral 4 veces mayores a los normales, puede pagar jornales mucho más altos que los que puede pagar el agro.
Aseguró Hugo Carricaburu, técnico también de la empresa Nutriterra, "al igual que nosotros, Chile afronta asimismo serios problemas por la falta de agua debido a las escasas precipitaciones ocurridas en los últimos años. Pero a gran diferencia de nosotros, el costo del agua para riego tiene un impacto importante en sus costos totales finales.
Hoy día uno de los objetivos principales para disipar el impacto del aumento de los costos es aumentar la productividad, en dos de las fincas visitadas nos comentaban que los rendimientos actuales en las propias fincas y en muchos campos de la zona son de entre 1.400 y 2.000 cajas (de 8,2 kilogramos cada una) por hectárea. Con estos rendimientos en situaciones como la que están viviendo se pierde plata".
Ante nuestra consulta de cuál es el número de cajas necesitadas para poder continuar en el negocio reconoció "en Agrícola Cochiguaz, una de las fincas tempranas que visitamos donde se viene realizando una ardua labor técnica, tienen rendimientos de entre 3.000 y 3.500 cajas por hectárea en la variedad Flame y, logrando eso en una temporada tan mala como la que pasaron, aún siguen teniendo ganancias".
En conclusión, los profesionales indicaron que los campos visitados enfrentan una realidad muy distinta a la de años atrás, donde hoy los costos se incrementaron significativamente, y la única salida es aumentar la productividad, optimizando al máximo los recursos disponibles para seguir siendo competitivos.
En general al grupo no dejó de sorprenderlo la habilidad con la que arman parrales en pendientes muy importantes, la ingeniería del riego y la excelente condición de los mismos.
