Amagó con irse y se quedó. Fue una semana rara, porque después de aquella festejada goleada a Independiente Rivadavia de Mendoza, Marcelo Bonetto se tuvo que bancar un momento agrio que después iría cambiando de sabor. Y los resultados le dieron la razón de seguir al frente de Desamparados. El cordobés hizo un planteo inteligente, paró bien al equipo y supo cómo volver loco al rival y a la vez cerrarle los espacios. Redondito, para ganar otra vez, y sumar su segundo triunfo fuera de San Juan (el anterior fue ante Brown de Madryn, allá en el Sur del país).
Por eso la felicidad mezclada con la tranquilidad de haberse salido con la suya. “Nos estaba haciendo falta otro gran triunfo como visitantes. Nos costó hacer pie los primeros 15 minutos, pero cuando apretamos, manejamos y administramos bien la pelota. Y en el segundo tiempo nos dedicamos a defendernos”, sintetizó el cordobés sobre el triunfo por la mínima sobre Quilmes.
Dirigió todo el partido pegado a la línea de cal, para no perderse detalle y guiar al equipo para copar los espacios donde el local podía hacer daño. “Los tres puntos son vitales para el objetivo principal que tenemos”, agregó Bonetto, sobre la misión de mantener la categoría.
“Me voy muy conforme con el resultado, pero más que nada con el rendimiento del equipo, porque entendió lo que tenía que hacer y lo pudo desarrollar en la cancha, principalmente en la parte defensiva donde se hizo todo muy bien”, resaltó.
Y más allá de que las preguntas que siguieron apuntaban a otro tipo de respuestas, Bonetto siempre insistió en lo mismo: “Defensivamente fue muy bueno, entendimos el partido, trabajamos con la pelota y ofensivamente tuvimos el periodo que fue de los 15 minutos a los 45 del primer tiempo”.
Con dos triunfos al hilo, el entrenador se ilusiona con más. “Espero seguir así, con armonía es más fácil y estos tres puntos son fundamentales”, continuó.
Para cerrar hablando de los méritos de su equipo. “Supimos cambiar el sistema dentro de un mismo partido, ajustar las marcas y tratar bien la pelota. Por todo eso, me voy conforme con la actitud que tuvo el equipo”, cerró con orgullo el técnico.
