Tienen 40 niños que componen las categorías mini y pre-mini, cifra que quintuplica la cantidad de jugadores menores de algunas entidades señeras del básquetbol sanjuanino. De 40 chicos que practicaban el deporte en el pasado mes de febrero saltaron a 120, apoyados en un proyecto a largo plazo que dirige el experimentado jugador capitalino Claudio Manrique, quien llegara a jugar la Liga Nacional.
El Jáchal Básquetbol Club, que sienta sus reales en el flamante y extraordinario estadio Papa Francisco es un club presidido por Javier Salas, un joven abogado quien, de tanto insistir, consiguió que Manrique decidiera mudarse con su familia al departamento norteño para dar forma a un proyecto de cuatro años que tiene como objetivo, entre otros, intentar ser la primera entidad jachallera en ganar un título en mayores. Y, también, promocionar y difundir la actividad no sólo en San José, ciudad cabecera, sino en todos los distritos departamentales.
“La propuesta fue muy buena, me dieron una casa a tres cuadras de la plaza y cuando llegamos con mi señora Natalia y mis chicos, Pía (5 años) y Máximo (1 año y medio) ya teníamos banco para la nena en el Jardín de Infantes”, contó Claudio que comanda las prácticas semanales y programa las tácticas de los partidos de la Primera, pero que por imperio del reglamento delega la función de técnico en los encuentros a un colaborador suyo.
Claudio, de 35 años, y el alero Matías Barud (21 años), son los dos únicos jugadores no jachalleros del primer equipo. En esa formación, orgullosamente local están los veteranos pivotes Eric Sánchez (35) y Alfredo Mulet (40) quienes fueron protagonistas de la primera fase competitiva del club a principios del siglo.
Problemas económicos llevaron a que la entidad dejara de participar de las actividades de la Federación Sanjuanina de Básquetbol entre fines de 2008 y 2012, aproximadamente. El retorno se produjo el anteaño pasado y desde entonces bullía en la cabeza de los dirigentes la idea de encarar un proyecto para consolidarse.
La inauguración del estadio que tiene el mismo parquet que se exige en la NBA y que ofrece todas las comodidades, tanto a deportistas como a espectadores, insufló más fuerza al modelo, que desde la llegada de Manrique tomó forma y altura.
“La expectativa es tan grande que cuando jugamos nosotros siempre nos alientan unos 800 jachalleros”, explicó Claudio quien en sus 19 años de experiencia jugando en Primera División, integró equipos de La Rioja, San Luis, Mendoza y una gran cantidad de equipos sanjuaninos, en todos ellos, menos en el que nació, Urquiza, fue campeón.
El sufrido pasado del Jáchal BC cimentó este venturoso presente y apuntala un futuro que no tiene techo. “Nuestra meta es contar con 300 jugadores, no es sencillo porque ya el estadio nos queda chico, pero soñamos en grande”, afirmó Manrique.
