�El trasplante de riñón de un donante cadavérico no tenía antecedentes en la provincia y demostró la capacidad del equipo médico y la infraestructura adecuada de la salud pública sanjuanina. Todo el procedimiento duró 28 horas y trabajó una veintena de personas, desde la ablación al trasplante.
El personal que realizó la operación se formó durante varios años y el procedimiento abrió la puerta para nuevas cirugías. Hasta el gobernador Uñac los felicitó.
