Hablar de poder en el política es bastante más complicado. Daniel Castro, licenciado en psicología, explica que ´en este aspecto todo se mueve diferente, porque el que elige gente para ocupar lugares es el líder político y no siempre analiza si esa persona tiene las cualidades, lo pone allí porque ayudó en la campaña y necesita que le cuide ese espacio. Puede suceder que no cuente con gente para ejercer determinados puestos de poder y es más sencillo equivocarse´´. En las instituciones grandes también es mas fácil encontrar trepadores que ´se infiltran y luego hacen muy mal uso del poder, sobre todo cuando llega con gente con anti valores, u otras veces cuando llega alguien honesto y termina expulsado porque estorba´´, dice Castro. Agrega que ´en la política se produce otro proceso que es la impunidad que legitima la violencia de poder porque sos jefe y nadie te puede sacar de ahí, lo legitima para arriba y para abajo porque la ley de estabilidad del empleado público impide que te saquen de ese puesto, algo que no sucede en las empresas privadas. Así la gente soporta maltratos porque sabe que nunca lo va a sacar del lugar. El sistema esta blindado. El mal uso del poder es absolutamente corruptor, no sólo de la persona si no del vinculo que establece´´.
