En los camarines del Cantoni se vivieron sensaciones distintas. Por un lado los que salieron vencedores, el caso de Pinocho y Boca reinó la alegría. Por el otro, las caras de desazón de los jugadores de La Misión y Alianza (que hoy chocarán por el tercer puesto a las 16) marcaban la contracara.
Maxi Rescia, jugador de Pinocho contó que cumplieron con la meta: “El primer objetivo que nos pusimos era meternos en la final pero ahora iremos por el segundo que es ser campeones ante Boca” contó uno de los refuerzos que llegó este año a Pinocho tras estar jugando en Roma. En el vestuario xeneize la algarabía fue similar. Lucho González, una de las figuras de Boca expresó sus sensaciones: “Es un gran logro poder llegar a la final, además conseguimos clasificar a la Libertadores. La rivalidad contra ellos es grande” contó. Además, su compañero Alamiro Vaporaki sostuvo: “Estamos muy contentos, queremos repetir lo que hicimos en Bariloche, Pinocho es un equipo multicampeón por eso no será fácil” contó.
Por el lado de Alianza, si bien quedaba amargura por no haber avanzado, reinaba la satisfacción por haberse metido como uno de los cuatro mejores equipos del país. Así lo expresó su técnico, Toti Riveros: “Llegar hasta acá ya es meritorio para este grupo. La meta era llegar lo más lejos posible y lo superamos. Ahora iremos por el tercer puesto” sostuvo. Por su parte, Juan Pablo Moliní expresó: “Boca es un gran equipo, pero nosotros dejamos todo todo, es una alegría enorme llegar hasta acá” cerró.
