-¿Cómo analiza el futuro latinoamericano?
-Tengo una mirada preocupada sobre el futuro de Latinoamérica porque tengo temor de que estemos entrando en una nueva fase, que técnicamente la podemos calificar como reaccionaria, ante los procesos que se vinieron dando desde finales del siglo pasado. Con su punto de arranque en la elección de Chávez en el "98 y que alcanza una expresión muy fuerte con el rechazo al ALCA en noviembre del 2005 en Mar del Plata.
-¿Por qué lo dice?
-Porque cuando Estados Unidos, es decir el imperio, entra en crisis, y no lo digo yo lo dicen ellos, ese país no será lo que es hoy ni tendrá las palancas que todavía tienen hoy, aunque disminuidas, que les permiten ser un actor absolutamente incontestable en la arena mundial. Eso se acaba y para el 2030 tenemos que prepararnos para un escenario completamente diferente y en previsión de eso, Estados Unidos se va a replegar sobre su área estratégica, que es América.
-¿Cómo ve a Argentina en ese contexto?
-Argentina, en la relación con Estados Unidos, se sitúa como un caso problemático primero porque las relaciones entre ambos países siempre fueron muy difíciles. Nuestra historia con ese país ha sido siempre de confrontación o por lo menos de polémica y de debate. Por eso nuestra relación, en el mejor de los casos, puede ser cordial, porque producimos lo mismo, tenemos una agricultura muy parecida, competimos en los mercados mundiales colocando carnes, trigo, maíz y soja. Pero la relación de tensión se agravó con la crisis de Malvinas, cuando Estados Unidos se puso abiertamente del lado inglés.
-¿Y qué hay que hacer?
-No digo que haya que tener malas relaciones, pero no hay que hacerse muchas ilusiones de que las relaciones puedan ser mucho mejor que cordiales. Ellos, además, están apostando a un cambio de gobierno en nuestro país porque los Kirchner no son santos de su devoción. Y quizás apuesten por alguna de las expresiones de la derecha argentina.
-¿Qué análisis hace del Mercosur?
-En mi opinión el Mercosur se ha estancado. Avanzó mucho en lo económico, el intercambio dentro del Mercosur es muy importante, pero se ha avanzado muy poco en lo institucional y en las dimensiones no económicas. Y también me parece que ha habido una enorme torpeza desde nuestros gobiernos en no tener un tratamiento adecuado de las asimetrías económicas entre los países más grandes y los más pequeños.
-¿Se puede solucionar?
-El Mercosur tendrá futuro en la medida que pueda tener una complexión mucho más compleja, que supere las mezquindades económicas entre sus miembros porque si no es por ese lado no se construirá nada.
