Un equipo de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregon, Estados Unidos, en el que participó un virólogo argentino, probó exitosamente en monos unos anticuerpos monoclonales neutralizantes del VIH, que provoca el Sida. El investigador argentino es Juan Pablo Jaworski, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Los anticuerpos monoclonales que probó el equipo de expertos en monos pueden favorecer la eliminación de los reservorios del virus, informó el ministerio de Ciencia y Tecnología.

El trabajo que describe un posible tratamiento del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) fue publicado recientemente en la revista Nature Medicine por un equipo liderado por Nancy Haigwood. ‘Es un avance importante en la investigación básica que podría favorecer la eliminación de los reservorios del VIH si es administrado en pacientes con infección aguda‘, dijo el infectólogo Pedro Cahn, presidente de Fundación Huésped. Cahn planteó que, ‘si bien es una buena noticia, es prematuro evaluar su potencial impacto en la práctica clínica‘.

Actualmente, es posible controlar la enfermedad combinando drogas antirretrovirales que limitan la replicación viral y restablecen la función inmunológica de los pacientes, aunque no son capaces de eliminar al virus del organismo porque se incorpora al ADN celular y establece un reservorio de por vida.

Los anticuerpos neutralizantes monoclonales mNAbs ‘tienen la capacidad de promover la destrucción de estas células persistentemente infectadas, y eliminar por completo al virus del organismo‘, describió Jaworski.

El investigador consideró que ‘estos resultados constituyen un gran sustento para comenzar a utilizar estas terapias en la clínica médica; sin embargo hay que esperar las pruebas definitivas en humanos infectados‘.

El grupo liderado por Haigwood desarrolló un modelo de infección con el virus de la inmunodeficiencia de los simios y la proteína de envoltura del VIH, a la cual llamaron SHIV.

El virus fue introducido en monos y se observó que los animales no tratados presentaban una veloz progresión de la enfermedad. Una vez dentro del organismo, el virus se propagaba de manera tal que a las 24 horas era detectado en múltiples tejidos. Utilizando este modelo de virus, se analizó el rol de los anticuerpos neutralizantes (NAbs) en la patogénesis causada por el virus.

En una segunda instancia, los animales fueron infectados con SHIV y 24 horas más tarde recibieron un tratamiento con NAbs monoclonales de última generación. El tiempo transcurrido entre la exposición y el tratamiento le permitió al virus diseminarse por todo el organismo. Los investigadores observaron que el tratamiento temprano con NAbs logró eliminar los focos en sólo dos semanas, evitando de esta manera el avance de la enfermedad. Télam