Super Mario Bros es de esos títulos que nunca pasan de moda, y por ello es objeto de desafíos mundiales constantes, como la competición por ser el jugador que más rápido es capaz de pasarse el juego entero.
Andrew Gardikis ya lo había intentado en 2010, sin éxito, pero esta vez sí lo tuvo y batió la marca de los cinco minutos, cosa que parecía imposible.
