La primera mujer que se acercó a ver qué le había pasado a ese joven que quedó tendido en el piso con su moto a un costado, pensó que estaba borracho. La verdad resultó ser otra cuando ese muchacho se repuso y entonces se hizo necesario llamar a la ambulancia y también a la Policía: no había ido perdido la vertical por obra del alcohol sino por un certero golpe de uno de los cuatro sujetos que, en dos motos, le habían cerrado el paso cuando avanzaba en moto para robarle la recaudación de las heladerías Grido, unos 75.000 pesos, y todo lo demás que tenía en una mochila, como su celular y documentación, dijeron ayer fuentes policiales. La intención de la víctima era llegar a destino para depositar la plata, dijeron.
El joven que sufrió el violento ataque fue identificado como Claudio Araya (27). Fuentes de la empresa para la que trabaja y voceros policiales, aseguraron que alrededor de las 8,30 de ayer transitaba por calle Cecilio Avila y que casi en el cruce con Alvear, en Rawson, lo sorprendieron los cuatro sujetos.
Las mismas fuentes indicaron que el primero que bajó de una moto lo encañonó de frente. Y que en el acto otro sujeto lo sorprendió desde atrás con un certero golpe en uno de los oídos y literalmente lo noqueó.
Cuando Araya despertó su mochila ya había desaparecido.
Ayer los pesquisas estaban convencidos de que Araya no fue una víctima al voleo de los motochorros, sino un blanco estudiado con detenimiento con datos que -sospechan- aportó un entregador. De paso, varios investigadores criticaron también que la empresa mandara a Araya con la recaudación sin ninguna custodia.
El análisis de cámaras de seguridad, testigos y cualquier prueba que sirva para esclarecer el hecho, era recabada ayer por pesquisas de la Seccional 24ta y de la Brigada Sur.
