Unos niños que andaban jugando se encontraron ayer con una desagradable sorpresa en una plazoleta del barrio Felipe Cobas, en Caucete. En el interior de un tubo de hormigón que sirve de juego, se toparon con un feto de entre 3 y 4 meses de gestación. Las primeras pericias de los investigadores policiales hace sospechar que el aborto se hizo en ese mismo lugar, en horas de la madrugada.

La madre de uno de esos niños fue quien ayer a las 11.15 llamó a la Policía para dar aviso del macabro hallazgo en esa plaza de juegos ubicada en calle Aberastain, a cerca de Avenida De Los Rios, en el Sector III del barrio Felipe Cobas, indicaron en esa fuerza.

Minutos más tarde, el comisario inspector Erik Zeballos y el oficial Gustavo Torres de la Seccional 9na confirmaron que se trataba de una criatura en gestación. Había sido abandonado dentro de un caño de cemento que sirve de juego para los niños. Fuentes del caso revelaron que media 15 centímetros de largo, que tenía el cordón umbilical, sería de sexo de masculino y que podría tener entre 3 y 4 meses de gestación.

Junto a los restos habían algunas manchas de sangre, además de un pañuelo de papel con el que aparentemente se higienizaron y una pastilla. Creen que ese comprimido lo traía la mujer que expulsó el feto y que es posible que haya usado ese medicamento para provocarse el aborto. Todo este cuadro hace sospechar a los uniformados que la desconocida llegó de madrugada a la plaza y tuvo el trabajo de aborto dentro de ese mismo tubo donde aparecieron los restos.

Los investigadores pidieron informe a los distintos nosocomios o centro de salud para saber si alguna mujer ingresó con hemorragia o signos de haber tenido un aborto. Y es que esta maniobra es penada por ley, de modo que abrieron una investigación judicial.