River pisó fuerte ayer en Sarandí al golear por 4-0 a un flojo Arsenal, en su mejor producción desde que volvió a Primera, que lo sacó del descenso y solidificó la continuidad del entrenador Matías Almeyda. Sin brillar pero con inteligencia, efectividad y teniendo a un Rodrigo Mora determinante, River quebró la racha de dos caídas consecutivas y una abstinencia de cinco partidos sin éxitos.
Los primeros quince minutos hicieron ilusionar a los hinchas que se dieron cita en Sarandí. Pero todo lo bueno que se había visto en el primer cuarto de hora se fue desdibujando con el correr de los minutos hasta que sobre el final apareció Ponzio para romper la paridad con un bombazo desde lejos. En el arranque, Arsenal tuvo una ráfaga de tres minutos en la que sorprendió a la defensa de River. A los 3 Pablo Luguercio sacó un remate desde afuera que tapó Marcelo Barovero y a los 6, se lo perdió Carlos Carbonero tras ganarle la posición a Germán Pezzella dentro del área. River, sin un generador neto de juego, tuvo como hombre desequilibrante a Rodrigo Mora, pero el uruguayo apareció en cuentagotas. Así y todo Mora a los 11 metió un cabezazo peligroso que estrelló la pelota en el travesaño y dos minutos después ejecutó un tiro libre que rozó el horizontal. Después a los 40 Ponzio, desde afuera sacó un tremendo zapatazo, la pelota le picó delante a Campestrini y se le metió.
River manejó el complemento con autoridad y parado de contra, de la mano de Mora. Después de dos mano a mano, que Campestrini le tapara a Mora, el uruguayo fue decisivo a los 24 al habilitar a Luna, quien de volea metió el segundo. De ahí en más, River siguió manejando los hilos del partido y estiró la brecha a los 36 con un disparo de Funes Mori -había ingresado pocos minutos antes por Luna- al medio del arco. Arsenal era muy débil y todo hacía augurar que al partido le quedaba algo más del equipo visitante. El broche de la fiesta riverplatense lo puso el mendocino Funes Mori a los 45 al desviar al gol un tiro libre rasante de Ponzio. El resultado holgado fue el reflejo de un equipo metido y ambicioso como lo fue River ante otro que está en reconstrucción.
