La directora de Educación y Cultura bonaerense, Nora De Lucía, monitoreó ayer la limpieza y desinfección de los 30 establecimientos educativos afectados por el temporal, mientras trabaja en organizar la contención psicológica que recibirán los niños al regresar a las aulas.
“Estamos limpiando, desinfectando, revisando las instalaciones eléctricas de las escuelas con la idea de retomar las clases cuanto antes. Es fundamental abrir todas las escuelas para que los chicos puedan venir y tengan una contención los que sufrieron un estrés profundo”, informó a Télam la funcionaria.
De Lucía explicó que “tenemos un equipo de psicólogos que ya están trabajando en los barrios y escuelas y (el viernes pasado) tuvimos una reunión con los dirigentes de SUTEBA ya que ellos estuvieron hablando con gente que estuvo en la catástrofe de Santa Fe (la inundación de 2003) e iban a ver cómo habían trabajado con los docentes y ver cómo podíamos armar un trabajo con nuestro gabinete psicológico”.
“Vamos a tener que trabajar con papás, niños, docentes y auxiliares, porque en nuestra recorrida hemos encontrado docentes que han perdido todo, gente con familia y amigos desaparecidos. Será una contención social y psicológica”, detalló. La titular de la cartera educativa recorrió ayer las escuelas donde trabajaban cuadrillas del área de Mantenimiento de Educación y representantes de organizaciones sociales y políticas y de cooperativas que se acercaron a colaborar.
Limpieza de aulas y baños con lavandina, secado de mobiliario, supervisión de tanques de agua, y rescate de material didáctico y de bibliotecas que resultaron afectados por el ingreso de agua fueron algunas de las tareas concretadas ayer en una treintena de edificios escolares afectados.
Una de las escuelas que recorrió De Lucía fue la escuela técnica número 8, en La Plata, donde a raíz del temporal se inundó y sufrió el ingreso de 70 centímetros de agua en todo su predio, de 10 mil metros cuadrados. “En la escuela técnica resultaron afectadas las maquinarias, vamos a tener que reparar las bobinas de los motores aquí o repararlos afuera. Los establecimientos de especialidad técnica se vieron afectados en sus motores; pero en las restantes escuelas se vio afectado lo informático, el material didáctico, los legajos, los registros, la documentación, es un panorama complicado”, sostuvo.
Ejemplificó que “en la escuela media número 1, la primaria 56 y en el jardín todo estuvo bajo agua y hasta perdieron la biblioteca completa”.
