Varios nombres entre casi 1.300 identidades que figuran en los Panamá Papers son de argentinos con firmas registradas en paraísos fiscales y están vinculados con resonantes casos judiciales de los últimos 15 años que involucran escándalos tanto económicos y financieros, como asuntos de narcotráfico, venta ilegal de medicamentos o fuga de divisas.
Entre las causas más conocidas -detrás de los nombres de varios de los involucrados en los documentos revelados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación-, aparecen el escándalo con el empresario Lázaro Báez, el triple crimen por tráfico de efedrina, el caso de corrupción que se destapó en España con el gobernante Partido Popular, el envío de cocaína desde Argentina a ese país y otro a África, el megacanje de la deuda externa que llevó adelante el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, y el pago de sobresueldos durante el menemismo.
Alberto Fallas, Sebastián Jabbaz, Mariano Rubinowicz, y Alex Fallas, de la financiera Provalor, figuran en los Panamá Papers como accionistas de Hatley Trading, registrada en 2009 y todavía activa en Islas Vírgenes, y vinculada con Panamá. Provalor fue nombrada por Leonardo Fariña, en el caso que se investiga un supuesto lavado de dinero de Lázaro Báez, como una de las siete financieras que usó el empresario para sacar plata al exterior.
Rosana Dri, directora suplente de Valores Negociables S.A., registró en 2011, Saint Benedict Global en Islas Vírgenes, actualmente activa.
El director de Valores Negociables es Jorge Fidalgo, dueño de Crédito Sur Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo, una de las financieras que se encargaba de cambiarle los cheques a la mayoría de los involucrados en el caso de la mafia de los medicamentos.
