Un hombre que era entrenador de básquet en el Club Urquiza de Capital, confesó ayer que entre septiembre y noviembre de 2014 obligó a uno de sus dirigidos en las inferiores, a mandarle fotos y videos mostrando sus genitales o masturbándose, a cambio de hacerlo jugar en el equipo. El delito que admitió haber cometido Hugo Alfredo Agüero (43) es corrupción de menores, agravada por ser el chico un menor de 13 años: en aquel momento tenía 12. El acusado también ratificó con su firma ante el juez José Atenágoras Vega (Sala II, Cámara Penal) que está dispuesto a recibir 7 años de cárcel, dijeron fuentes judiciales.

Agüero aceptó su responsabilidad en la maniobra delictiva que le atribuyen, en un juicio abreviado, una de las salidas más usadas para evitar el desgaste de un proceso común a cambio de una rebaja de pena. Ese acuerdo lo consiguió a través de su defensora oficial Mónica Sefair, con el fiscal subrogante, Daniel Galvani.

Había sido la madre del menor quien descubrió en su celular fotos del chico mostrando sus genitales y otros materiales de contenido sexual. Cuando lo interrogó el niño le dijo que ‘eran pavadas’, pero le puso contraseña al aparato.

Ante la insistencia de la mujer, el chico terminó por confesarle que le mandaba ese material a su profesor de básquet desde una vez en la que se golpeó la entrepierna y le solicitó al entrenador que lo viera para ver si tenía alguna lesión. Esa situación fue aprovechada por Agüero para someter al niño, según el expediente.

Ahora, el juez Vega resolverá si acepta o no el acuerdo. Si lo hace, puede aplicar una pena igual o menor pero no una mayor.