Descuido fatal. En la mayoría de los casos fueron instantes en que los niños se perdieron de la vista de adultos y cuando fueron hallados, estaban ahogados. Antenoche murió una criatura de 2 años al caer a una pileta y fue el segundo caso de estas características en menos de un mes. Pero en lo que va de 2015, siete chicos perdieron la vida bajo estas circunstancias y es el segundo año más trágico desde 2010, cuando nada menos que ocho niños fallecieron ahogados, según los registros de DIARIO DE CUYO.
En los últimos cinco años murieron 25 criaturas. Salvo cuatro chicos de 16 y 17 anos, el resto de las víctimas tenía entre 11 meses y 9 años. Y de ellos, 15 eran bebés que no superan los dos añitos.
En el 60% de estas tragedias, los niños hallaron la muerte en canales o acequias; mientras que el 20% murió ahogado en piletas o reservorios de agua en las viviendas donde se encontraban los menores. Los demás chicos fallecieron por ahogamiento en pozos, tachos o incluso bañaderas.
En la noche del miércoles pasado, Santino Alexis Suárez, de sólo 2 años, cayó a una pileta en la casa de sus abuelos en Rawson y murió ahogado (ver aparte). El 12 de noviembre, tras luchar contra la muerte varios días y movilizar cadenas de oraciones, Faustino Dorgan, de 1 año, también murió luego de caer a una pileta familiar.
‘En el hospital no recordamos la muerte por ahogamiento de dos niños tan chiquitos en menos de un mes y en piletas de sus familiares. Es una circunstancia tan dolorosa como preocupante; y eso que aún no empieza la temporada alta de verano. Estamos evaluando pedir que se encare una campaña de prevención’, dijo Andrea Wiedman, jefa de guardia del Hospital de Niños.
A los casos de Santino y Faustino se suman otras cinco tragedias familiares en lo que va de 2015. En enero murió un nene de 8 años al caer a un canal en Médano de Oro y en febrero, quien no pudo con el cauce del canal Céspedes fue un chico de 16. En abril y mayo, dos bebés de uno y dos años, oriundos de Angaco, murieron al caer dentro de unos reservorios de agua, en descuidos letales de sus papás. En tanto, en septiembre le sucedió lo mismo a una criatura de 1 año dentro de una bañadera, en Capital.
Pérdidas terribles:
La última vez que hubo tantas vidas perdidas de niños ahogados había sido en 2010. Apenas empezaba el año cuando dos hermanitos de sólo 2 y 3 años cayeron a un canal, aparentemente mientras jugaban después de haber tomado la leche, en Chimbas. En febrero hallaron muerta en una cuneta de La Majadita, 9 de Julio, a una nena de 1 año que se fue al agua mientras jugaba; a la vez que sucedió lo mismo días después con otro bebé de 1 año en 25 de Mayo. Ese mes, otro nene de 2 años perdió la vida al caer a un pequeño canal de Tupelí, 25 de Mayo.
A su vez, en abril, el canal de Villa Florida, de Carpintería, se cobró la vida de dos bebés, ambos de 2 años, quienes terminaron en ese cauce cercano a sus viviendas. Y en diciembre, un chico 17 años se ahogó cuando se bañaba en el Partidor San Emiliano, de Rivadavia, junto a su hermano, mayor de edad.
Tras ese 2010, las muertes de chicos ahogados habían disminuido. En 2011 se había registrado un caso; en 2012 fueron cinco; mientras que hubo dos por año en 2013 y 2014. Sin embargo, este 2015 volvió a golpear con el dolor más profundo a siete familias que perdieron a sus criaturas.
