La presidenta Cristina Fernández le aseguró ayer a la canciller alemana, Angela Merkel, que "la vocación de Argentina es la de pagar todas sus deudas", en referencia a la que se mantiene con el Club de París por unos 7.000 millones de dólares, donde el país europeo es el mayor acreedor.
La Presidenta confirmó que el tema fue abordado durante la reunión mantenida en la mañana en la sede de gobierno de Berlín, donde también le planteó a Merkel las "restricciones" que habría para el ingreso de carnes nacionales a Alemania, según informó durante una conferencia de prensa que brindó con la canciller germana.
Dos de las mujeres más poderosas del planeta escenificaron en Berlín las "excelentes" relaciones entre Argentina y Alemania en las que sólo cabría corregir un detalle, según la presidenta suramericana: "equilibrar la balanza comercial".
Según datos ofrecidos por la gobernante, Alemania aumentó en un 56% sus exportaciones a Argentina mientras que su país las redujo en 2%.
A su vez, la canciller Merkel propuso a Fernández la "reactivación" de la comisión-mixta entre ambos países, que según la política germana "hace casi 20 años que está parada". En la rueda de prensa posterior al encuentro, la jefa del Estado argentino conminó a los organismos internacionales a "renegociar la deuda" de su país.
Sobre la negociación con el Club de París, Cristina ratificó la voluntad de pago pero sin la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) que para aprobar un acuerdo con el Club de París, obliga al país a someterse a las disposiciones del artículo cuarto de ese organismo para un monitoreo de la economía.
El Gobierno argentino se niega desde el 2006 a que el FMI revise el estado de su economía, argumentando que los malos consejos del organismo precipitaron la histórica crisis económica que vivió el país a fines del 2001.
Además, Cristina señaló que "también creemos que en la renegociación de esta deuda con el Club de París se debe contemplar todo el tema de inversiones de los países que lo integran y que están en la Argentina" ya que se trata de "empresas que reciben beneficios y promociones fiscales". "Se les permite a estas empresas girar utilidades a estas casas centrales en base a los beneficios fiscales, préstamos y promociones que hace la Argentina, y creemos que esto tiene que ser contemplado. Todos sabemos que el Club de París tiene más que nada préstamos vinculados con las actividades de las empresas a través de sus agencias de inversión", fundamentó la mandataria. Por tanto, aseguró que "la idea es entonces hacer una renegociación de la deuda amplia" aunque reiteró que "la vocación de la Argentina es la de pagar" dichos compromisos.
