La crisis conyugal que sacude al matrimonio del gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, pasó ayer de ser un escándalo político en la provincia norteña a un comidilla mediática nacional con el pedido público de divorcio del mandatario a su esposa, comunicado oficial mediante.
Capitanich no sólo le pidió el divorcio a su esposa, Sandra Mendoza, sino que la echó de su cargo de ministra de Salud Pública provincial y hasta le prohibió ayer el ingreso a la Casa de Gobierno.
La crisis conyugal alcanzó su pico máximo después que el miércoles la esposa de Capitanich protagonizará un incidente de película frente a la Casa de Gobierno del Chaco. Fue por el desalojo policial de un acampe de agrupaciones sociales que protestaban desde hace más de dos meses en la plaza central de Resistencia. Mendoza había increpado a los efectivos policiales, a quienes calificó de "represores". La mujer alentó a los activistas a regresar al acampe, pero esa intención chocó contra un cordón policial, por lo que se produjeron incidentes en los cuales la diputada electa recibió algunos golpes y un trabajador de prensa fue herido en la boca tras recibir un culatazo.
Tras ese episodio le cerraron el paso cuando quiso volver ayer a la Casa de Gobierno. Sandra, llamó ayer "maricones" a los funcionarios que le impidieron ingresar a la Casa de Gobierno, y dijo luego en declaraciones a DyN que radicó "la denuncia como diputada nacional electa" sobre la decisión de impedir su acceso al edificio.
La decisión del mandatario de pedirle el divorcio fue oficializada a través de un comunicado de prensa gubernamental que fue difundido en momentos en que Mendoza se encontraba en las escalinatas de la Casa de Gobierno, acompañada por un grupo de piqueteros, para reclamar respuestas a su exclusión del Poder Ejecutivo.
Capitanich, en tanto, explicaba en Buenos Aires ante una comisión del Congreso Nacional su apoyo al proyecto de ley de radiodifusión kirchnerista.
En el escrito, el gobernador indicó que el pedido de divorcio era "una decisión difícil, especialmente por la situación de nuestras dos hijas".
"Es una cuestión privada y como tal mi familia y yo pretendemos que sea respetada", remarcó.
Mendoza intentó ingresar a la gobernación para buscar explicaciones a la decisión de su marido de apartarla del actual cargo que ocupaba en la cartera sanitaria, al dejar sin efecto los decretos 845/09 y 1464/09.
Pero este no es el primer incidente que pone a Sandra Mendoza en la tapa de los diarios. Ya había protagonizado otros incidentes en el ámbito gubernamental como el del 26 de febrero pasado. Siendo ministra de Salud, fuera de control, chocó su camioneta contra una pared y otros vehículos en el estacionamiento de la Casa de Gobierno tras una discusión.
Fuentes locales dijeron que aquel incidente se generó luego de que Capitanich le pidiera que encabece la lista legislativa para las elecciones nacionales y ella, en principio, se había negado. El 28 de junio pasado fue electa diputada nacional. Sumó una banca para el PJ kirchnerista pero está dilapidando el capital político de Capitanich: ser uno de los gobernadores más cercanos a la Presidenta.
Hasta ahora, ni ser Chaco la provincia más pobre del país, o la que tiene la mayor tasa de mortalidad infantil y desnutrición entre los aborígenes, le ha traído tantos conflictos políticos al chaqueño.
