Mendoza, 5 de julio.- Momentos de alta tensión se vivieron esta mañana, durante una protesta de policías retirados, en plena Casa de Gobierno mendocina. Pasadas las 11.30, unas 400 personas ingresaron por la fuerza al cuarto piso, provocando rotura de vidrios y destrozos varios, a pocos metros del despacho del gobernador Francisco Pérez.

De inmediato intervino una decena de oficiales del cuerpo de infantería y, luego de empujar con escudos a la multitud, comenzaron a rociar con gas pimienta a los ex policías que se negaban a retirarse del lugar.

En respuesta, los manifestantes comenzaron a romper los vidrios del pasillo y la recepción de la gobernación. Como consecuencia del gas, varias personas se descompensaron y debieron recibir atención médica.

"Los manifestantes rompieron los vidrios de la gobernación. Hay periodistas que resultaron muy afectados por el gas pimienta", relató el reportero del portal mendocino MDZ, quien se encontraba en el lugar.

Pérez se vio obligado a suspender el acto que tenía previsto encabezar con la ministra de Cultura.