Buenas nuevas para quienes hayan participado de los talleres organizados bajo la órbita del Plan Social Minero Nacional. Desde el año próximo y en el marco de una nueva edición de la Feria Internacional de Artesanías que todos los años realiza el Gobierno de San Juan, quienes hayan participado de los talleres de cerámica y tallado en piedra tendrán un espacio para exponer sus obras.
En específico, el alcance es para los alumnos de los “Talleres de Cerámica I y II” y también para los que integraron los talleres de “Pulido, Lapidado y Tallado en Piedra”, organizados en diferentes departamentos de la provincia. Sagún Franklin Sánchez, titular del área de Desarrollo Sustentable de la Secretaría de Minería provincial, la idea es que a partir de la experiencia en la feria, los flamantes artesanos de la piedra y la cerámica puedan exponer sus obras en eventos afines a la temática que se realice en San Juan.
Mientras, desde la repartición minera local se realiza gestiones ante la Secretaría de Minería de la Nación para que los talleres de cerámica puedan dictarse en Calingasta. “Estamos en tratativas y esperamos resultados positivos. Sería muy importante para un departamento con tradición minera como Calingasta, que además cuenta con un fuerte perfil turístico”, señaló Sánchez.
A principios de junio pasado, más de cuarenta personas que participaron del Taller de Cerámica II en Jáchal e Iglesia recibieron los certificados oficiales. La experiencia fue por demás positiva, ya que muchos generaron una fuente de ingresos a partir de lo aprendido.
“Los que ya tenían una pequeña experiencia o contaban con una habilidad natural, potenciaron esa habilidad con los conocimientos y luego se animaron a la venta de producciones propias”, contó Gabriela Lucero, una de los capacitadores junto a Luis Fernández Motta.
Es el caso de las hermanas Avellaneda o las hermanas Muñoz, en Jáchal, o de Ricardo Cuevas y Juan Luis Díaz, de Rodeo, en Iglesia, entre algunos de los ejemplos de quienes encontraron en la artesanía la oportunidad de generar una fuente laboral.
En su mayoría, los que participaron del segundo taller ya habían recibido formación a través del primero realizado entre fines de 2007 y principios de 2008. En esta segunda parte profundizaron aspectos como reconocimiento del material, preparación de la pasta, técnicas para la construcción de piezas utilitarias y para trabajar a modo semi industrial a fin de aprovechar el horno eléctrico que se les proveyó para este taller.
Tanto en Iglesia como en Jáchal utilizaron materiales de origen local. Las arcillas que usaron en Iglesia las obtuvieron en Las Flores, “de un pozo que hay frente al Automóvil Club Argentino y de donde sacamos una arcilla muy plástica para trabajar. La idea fue que los alumnos tomaran conciencia de que podían y pueden aprovechar las materias primas de su zona”, comentó Lucero. En Jáchal, la arcilla fue procedente de un pozo ubicado en la zona de Los Barreales.
