El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, pactaron ayer agilizar las fusiones entre las cajas de ahorro en un encuentro en el que no lograron zanjar sus diferencias sobre cómo salir de la crisis. En tanto ayer las bolsas europeas volvieron a cerrar en negativo y la española se desplomó en un 2,27%, en la novena caída del año.
Tras más de dos horas de reunión a solas, Rajoy y Zapatero comparecieron por separado para dar cuenta de los dos acuerdos puntuales alcanzados en su primera reunión en año y medio.
Fruto de ese encuentro celebrado en el Palacio de la Moncloa es el pacto alcanzado para concluir la reforma de la ley que regula las cajas de ahorro antes del 30 de junio y agilizar las fusiones entre estas entidades ligadas a los Gobiernos regionales y muy afectadas por el derrumbe del sector inmobiliario.
De la reunión salió asimismo un claro apoyo del líder opositor a la implicación española en el Plan de rescate financiero de Grecia, al que España aportará 9.800 millones de euros (12.500 millones de dólares), respaldo que agradeció públicamente Zapatero.
Pero no hubo un mensaje conjunto pese a la gravedad de la crisis y a la gran volatilidad de los mercados, que presionan a España ante el temor de un contagio de la crisis griega a otros países del Sur de Europa.
La reunión, programada anteriormente, se produjo tras el martes negro que sufrió la Bolsa española, con la segunda mayor caída del año (un 5,41 por ciento) provocada por las presiones especulativas sobre España.
Ayer, la Bolsa de Madrid volvió a retroceder, un 2,27%, con un nuevo mínimo anual y en la novena caída del año, después de que la deuda española a largo plazo se deteriorara y la agencia de medición de riesgos Mooddy’s pusiera en revisión la de Portugal.
Para algunos analistas financieros el problema que afecta a los mercados es de carácter político ya que los líderes de los países de la Eurozona, que comparten la moneda única, tardaron demasiado en reaccionar en la adopción de su plan de rescate de Grecia, lo que ha dejado que se instale la desconfianza y el temor en los mercados.
