San Juan, 31 de mayo.- Eduardo Margarit, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles, afirmó en radio Sarmiento que las estaciones de servicio han sufrido bajas y suspensión de personal por la escasez de combustible.
“Hay suspensión de personal. Hay estaciones de servicio que saben que no van a recibir combustible y dejan la guardia mínima. Eso, amén de que ya se ha sufrido bajas de personal porque no se puede mantener la cantidad de empleados. Nos supera la situación, los números no dan, los costos han aumentado, se ha acordado un nuevo aumento salarial con los trabajadores, y todo esto va haciendo un cuello de botella muy difícil de solucionar si no se modifican los cupos”, afirmó Margarit.
“La situación en San Juan en muy compleja en función de que toda estación de servicio que tiene contrato con una compañía petrolera, tiene un cupo mensual asignado, y la que no tiene un contrato, accede al combustible que hay disponible en el mercado a través de distribuidores. En San Juan el 60 por ciento de las estaciones de servicio no tienen contrato con una petrolera, por tanto no tienen un cupo asignado de combustible mensual. Esto agrava más la situación”, explicó.
Y agregó que “la situación es la misma que tenemos desde hace 6 ó 7 años. El combustible está cupificado mensualmente por una resolución de la Secretaría de Energía, que se hizo en función de evitar los faltantes de combustibles y allí se puso el cupo mínimo que debía recibir cada uno. La rentabilidad de las estaciones de servicio se ha visto marcada porque los precios están regulados y el combustible cupificado”.
“A partir de ahí, recibimos mensualmente ese cupo año tras año. Ahora la demanda ha crecido, los cupos no se han actualizado a la demanda y no alcanza para atender lo que solicitan nuestros clientes. Hay un montón de estaciones de servicio que hace rato han cumplido los cupos del mes de mayo. Por tanto, hasta que inicie junio no van a recibir el producto. Por este motivo es que no tenemos combustible en las estaciones”.
Margarit dijo que han hablado tanto a nivel nacional como provincial con el Gobierno y que reciben soluciones puntuales que calman el problema del momento, pero que los inconvenientes regresan. “La solución es la importación de combustible. Así vamos a tener más volumen para que la situación se solucione en lo mediato. A posterior, queda esperar que las exploraciones y explotaciones de nuevos pozos de petróleo hagan que se disponga de mayor volumen de crudo a destilar en nuestro país”, dijo.
“Es una cadena. El más perjudicado es el consumidor y, entre los eslabones intermedios, estamos los empresarios, que no contamos con el combustible para poder atender como corresponde a los clientes. También están nuestros empleados, que en determinadas horas tienen las estaciones abarrotadas y no pueden atender correctamente, y hay horas que los muchachos limpian sobre lo limpio porque las estaciones de servicio están prácticamente cerradas”.
Sobre la especulación, Margarit dijo que “aumentan los combustibles y los estacioneros nos enteramos del aumento en el momento en que se produce, al igual que el consumidor final. Si se avisase el aumento con anticipación, sí se prestaría a especulación. Pero las compañías lo hacen sin previo aviso. El volumen que tienen las estaciones se expenden en su totalidad y si alguien tiene la certeza de que algún expendedor está guardando combustible tiene que hacer la denuncia en la Dirección de Industria y Comercio, que está evaluando cada estación de servicio y controlando los volúmenes”.
“Además, en la provincia, por los menos una vez por mes, estamos recibiendo inspecciones del Ministerio de Planificación de la Nación. Que evalúan los volúmenes y el precio. La actividad es muy controlada y regulada por lo que es muy difícil que se pueda producir una especulación”, concluyó el empresario.
