Esta semana, los ministros del corazón regional de la vitivinicultura, Marcelo Alós y José Luis Álvarez -de San Juan y Mendoza- van a afinar el cálculo y definirán las medidas inmediatas para anteponerse a los primeros racimos rumbo a los lagares. Se han tomado este tiempo para esperar la evolución del clima y sus flagelos -el granizo fundamentalmente- y las enfermedades de estos tiempos. Porque el cálculo, por cierto, quieren hacerlo en base al pronóstico más actual posible de la cosecha 2012.

Con los datos en la manos -incluyendo expectativas de mercado- fijarán el porcentaje de la cosecha de cada productor que tiene que ser obligatoriamente derivada a la elaboración de mosto (todo parece indicar que no será menos del 30% y con agravamiento de multas), los créditos subsidiados para cosecha y acarreo y las líneas de apoyo a los operativos de producción de mostos con compra de uvas a precios ‘referenciales‘.

El año viene muy bien para la demanda internacional del mosto concentrado. Y con precios que se sostienen alrededor de 1.500 dólares. Es que están flojas las ofertas del concentrado de manzana chino y del jugo en Florida. Aquí se calcula que podrían exportarse esta temporada alrededor de 200.000 toneladas (el 2011 se vendieron poco menos de 150.000 toneladas), para lo cual ambos gobiernos promoverán derivar la mayor cantidad posible de uvas básicas al mosto.

TAMBIÉN ALCOHOL

En Mendoza trascendió que al operativo clásico, donde el Estado propicia la producción de mosto, fija un precio ‘referencial‘ de las criollas, cerezas y otras mosteras y luego se asocia con el productor-elaborador en la venta; esta vez se incluiría la destilación y venta internacional de alcohol etílico.

Han aparecido propuestas mundiales de demanda alcoholera, por falta en el mercado internacional, que han llevado el precio de 1.20 a 1.80 euros por litro de buen alcohol. No es un dato menor: para destilar un litro de alcohol, se requieren unos 10 litros de vino, y en este caso se propiciarán los conflictivos ‘vinos de baja calidad‘. Se habla de primeras operaciones que podrían implicar -en negocios particulares- a más de 10 millones de litros de alcohol, o sea, unos 100 millones de litros de vinos básicos de escasa demanda interna.

Si bien los datos del INV confirman un año de demanda internacional en caída para los fraccionados, apenas compensada con un aumento notable de las ventas en granel y un consumo interno equilibrado con una leve mejoría, lo cierto es que los precios del mercado regional de traslado tuvieron una leve reacción. Según datos oficiales, sólo el 10% del mercado de ventas a granel se movió en esta semana en torno a los 80 centavos. El 30% anduvo entre 90 centavos y 1 peso; el 40 % se ha vendido entre 1 y 1.10 pesos y el 20 % del mercado de vinos básicos anda por encima de 1.10. Los tintos, todos a partir de los 2.30 y 2.40, explican.